por CARLOS LASIERRA GÓMEZ
ÍNDICE GENERAL
ÍNDICE DE PUEBLOS
CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LAS IGLESIAS MUDÉJARES DEL SIGLO XVI
La mayoría de la iglesias mudéjares del siglo XVI presentan una sola nave con capillas entre los contrafuertes, que en muchos casos se comunican entre sí, dando la impresión de tener el templo tres naves. Hay algunas en las que la comunicación se realizó posteriormente, en lo siglos del barroco, como puede ser el caso de Paniza, donde se puede corroborar esto, por la irregularidad de los arcos que rompen los contrafuertes, mientras que en otras la idea de la intercomunicación de las capillas parece parte de un plan preconcebido y realizado cuando se construyó la iglesia. Como pueden ser los casos de Mediana de Aragón o de Mainar.
Hay otro grupo de iglesias, que podemos denominar más modestas, que son las que presentan nave única, no tienen capillas laterales en un primer origen, aunque luego se les añadieran. Pueden valer como ejemplos las de Rueda de Jalón y Urrea de Jalón. Algunas como la de Torres de Berrellén tenía una sola capilla en la cabecera, que pertenecía a alguna cofradía. Posteriormente se pudieron añadir más capillas.
Éstas pueden presentarse una por cada tramo, que es lo más normal, pero existen algunas excepciones siendo dos las capillas por cada tramo. Tienen doble en cada tramo de la nave iglesias como la de San Mateo de Gállego y también las tuvieron en su origen la de Encinacorba, y posiblemente la de Nuez de Ebro.
Las cabeceras por regla general son poligonales de cinco lados tanto en planta como en alzado. Hay casos con planta plana en la cabecera que pasa a poligonal por medio de trompas de ángulos como en Paniza y San Mateo de Gállego, o bien por trompas aveneradas en Torres de Berrellén , Bárboles u Osera. Ejemplos más raros son las que presentan cabecera plana, quedando reducidas a ermitas o iglesias muy modestas. Así la tienen la iglesia de Villanueva de Jalón, la de Gañarul, o la ermita de la Señoría de Saviñán. Al exterior siempre presentan contrafuertes en sus esquinas a excepción del ábside de San Miguel en Belmonte de Gracián.
Se cubren con bóveda, que como corresponde a edificios del siglo XVI, iguan que en gótico, es de crucería estrellada, que llega en algunos casos a grandes complicaciones por el entrecruzamiento de los nervios. Existen también bóvedas de crucería sencilla que cubren capillas, pero este “arcaísmo” lleva a cubrir naves en iglesias como la de Utebo, Villamayor, o Bulbuente.
Hay tres edificios con otro tipo de cubierta conservada, pues es posible que otros se cambiara. Es la cubierta en madera que presenta la ermita de la Virgen de los Dolores de Jabaloyas, la ermita del Rosario en Orcajo y en la iglesia de Torres de Berrellén, ésta última está oculta sobre la bóveda de crucería que se colocó en el siglo XVII. Por supuesto no tiene el esplendor de las cubiertas en madera mudéjares de siglos anteriores, pero queda el dato del mantenimiento de una tradición a punto de perderse, pero no extinguida. Siempre la madera se aplicaba en cubrir la nave, pues la cabecera de los tres ejemplos lo hacían con bóveda de crucería estrellada.
CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LAS TORRES MUDÉJARES DEL SIGLO XVI
Una gran mayoría de las torres que se levantaron el siglo XVI sin de planta cuadrada.
En su estructura interior presentan indistintamente machón central de la misma planta que la torre, o carecen de él, siendo las escaleras casi todas ellas realizadas sobre bóvedas rampantes simplemente a base de tramos.
Se pierde por completo el edificar las escaleras sobre bovedillas. Algunos ejemplos tienen en su interior escalera de caracol, como son la de San Francisco de Tarazona, Bulbuente o Santa María de Albarracín. Otros ejemplos más extraños en cuanto a la estructura interior son las de Encinacorba, que al ser aprovechada la parte baja de un torreón del castillo, se le añadieron unas escaleras en un lateral de la torre en u largo tramo hasta alcanzar la altura del campanario. La de Villanueva de Jalón que las tiene adosadas al exterior, la de Fuendejalón que tras unos primeros “pasos normales”, recurre a una pequeña escalera de caracol en una esquina, como en Santo Domingo de Daroca. La antes citada de San francisco de Tarazona que es toda de caracol, pero elevada en una esquina también. La de Villanueva de Huerva que tiene adosada otra torre por la que discurren las escaleras estando la “torre principal” dividida en plantas, o la de Trasobares,que también se divide en pisos.
Las torres de planta octogonal son normalmente unos grandes ejemplos. Son las últimas grandes manifestaciones de un estilo con pocos años de vida. Por el interior presentas distintas estructuras sin un tipo definido. La de Monterde en su cuerpo octogonal tiene el machón central cuadrado y las escaleras son en ladrillo en escala, La de la Señoría de Saviñán con escalera de caracol, la de Mainar con machón circular, pero realizado posteriormente. Con machón octogonal existen más ejemplos como lo son las de Calatayud, San Andrés y Santa María, Báguena y Muniesa. Aparte quedan las de Torrellas y Pradilla de Ebro sin contrafuertes al exterior.
El último descubrimiento del mudéjar en cuanto a las torres fue la creación de las llamadas torres mixtas. Combinan la planta cuadrada en la parte baja, con la octogonal en los cuerpos superiores. Hay discrepancia sobre la formación de estas torres. Unos que se inclinan por que fueron levantadas solo con planta cuadrada y posteriormente se les añadió el cuerpo octogonal, y los que mantienen que fueron realizadas así de una sola vez.
Ya a finales del siglo XV aparece la torre de Alfajarín, tomando de todas formas pujanza este tipo de torre a raíz de la construcción de la torre de Utebo. A partir de aquí se levantan torres tan espléndidas como las de Ricla, Paniza, Monterde, llegando hasta los últimos ejemplo que pueden ser la de Olalla y Navarrete del Río.
Su estructura interior varía como en el resto de los otros tipos de planta. Paniza, Mesones y Ricla presentan machón central. Osera, Villamayor, Navarrete, Utebo, San Martín del Río y Nueno caracen de él. En Albalate del Arzobispo lo tiene octogonal y en Olalla se divide primero en dos salas o capillas (coro y sotocoro), quedando el cuerpo octogonal hueco.
Tenemos varios ejemplos de torres que en parte inferior presentan la colocación de una capilla, y las escaleras comienzan por encima de ella. En indistinta la planta que tengan, pues en los tres tipos pueden ubicarla.
Son las torres de Tabuenca, San Miguel de Tarazona, Alcubierre (coro y sotocoro), San Mateo de Gállego, las dos de Ambel, Todas ellas con planta cuadrada.
Con planta octogonal están las dos de Calatayud, San Andrés y Santa María, y con planta mixta la de Albalate del Arzobispo, Olalla, y la de Paniza, esta última muy tranformada, aunque en su origen si que presentaba capilla en su parte baja.
Al igual que en Mainar, muchas otras torres carecían de escalera realizada en obra, y la tenían de madera, realizándose posteriormente unas con materiales más sólidos en su sustitución. Se puede comprobar por ejemplo en Moyuela, donde se ve como la escalera de la torre rompe los vanos transcurriendo por delante de ellos, partiendo su luz.
MOTIVOS DECORATIVOS REALIZADOS EN LADRILLO Y CERÁMICA
La decoración en ladrillo en resalte será una de las características típicas del mudéjar, aunque no la podemos considerar como la única en este estilo, ni tampoco el distintivo del mismo. Existen también iglesias realizadas en otros materiales como mampostería o sillería que se pueden considerar mudéjares, por estructura y lenguaje. No podemos olvidarnos que la piedra también se usa en el mudéjar, como en la torre de Miedes, o ya en el siglo XVI en la iglesia de Rodén.
El motivo decorativo más utilizado van a ser las cruces de múltiples brazos, o rombos de cuatro lados, que junto con las esquinillas o dientes de sierra normales o a tresbolillo conforman los dibujos tanto en ábsides, como muros, fachadas y sobre todo donde la decoración se hace más fuerte en las torres.
Los dientes de sierra o esquinillas aparecen desde una simple línea a formar grandes paños a finales de siglo. Este motivo así utilizado pasará a las torres barrocas del siglo XVII, como ocurre en Cosa o en Burbáguena. Algunas veces se llega a aplantillarlo, dejando la esquina en bocel.
Otros motivos son las cruces antes citadas en doble relieve que aparecen con o sin pequeña cruz en su centro. También encontramos rombos en negativo, exágonos, cadenetas, paños con pequeñas cruces, triángulos o almenillas, óculos de fuerte influencia renacentista, zig-zag de fuerte raigambre en el mudéjar, arquitos ciegos. Se aplican también arcos mixtilíneos realizados por la aproximación de los ladrillos y no aplantillados como era costumbre en siglos anteriores, y arcos cruzados como motivo que perdura en la torre de Utebo o en Santa Engracia de Zaragoza.
En los últimos años del siglo la creación de nuevos motivos llevará a los alarifes mudéjares a “inventar” nuevos tipos ornamentales en un intento de procurar mantener vivo un estilo. Torres como la de Navarrete del Río o Peralejos de Alfambra, dan todo un muestrario de nuevas ideas para las decoraciones en siglo posteriores, que luego emplean otras iglesias de siglos siguientes como aparecen en la torre de Lécera, o en la fachada de Hijar.
Dos últimos elementos que decoran los templos son las ménsulas en ladrillo, que logran un bello juego de luces y sombras, que incluso adoptan iglesias construidas en piedra como en Cubla, Corbalán y Celadas. Y los torreoncillos en las torres mixtas, que cumplen una doble misión arquitectónica, pues suavizan el paso del cuerpo cuadrado al octogonal, y otra decorativa como representación de la misma estructura de la torre reducida. Destacan los de las torres de Utebo y de Villamayor. Están en la misma estética que los que se colocaron en la Lonja de Zaragoza en sus esquinas. También se decoran con ladrillo en resalte y cerámica.
Si en siglos anteriores era una constante el aplicar cerámica, que desmaterializa aún más la estructura de torres y ábsides, durante el siglo XVI, salvo en raros y a la vez sobresalientes ejemplos, la cerámica será escasa y siempre sencilla, realizada en verde o azul y blanco a cartabón.
La escasa utilización de motivos decorativos da paso a una monotonía, que en algunos casos llega a cansar al espectador detallista . Éstos se repiten hasta la saciedad, y el ejemplo más claro puede ser la torre de la iglesia de Muniesa, con su altura, y juego de volúmenes que disminuyen en anchura conforme ascienden, como cuerpos superpuestos, pero pierde valoración estética en lo decorativo, con la repetición del mismo motivo casi desde los pies al chapitel.
Así pues, el alarife se encuentra algo cansado, pero no torpe, recuerda perfectamente el uso del ladrillo, aunque rara vez lo aplantilla para la realización de las labores decorativas, pero lo maneja con soltura, aunque con cierta repetición. Y por fin sabe crear nuevos motivos con una imaginación adaptada a los nuevos tiempos y a las nuevas influencias exteriores como buen artista de raíz musulmán, en un intento de supervivencia .
Ésta se conseguirá, y muestra de ello son las yeserías barroco-mudéjares de muchas iglesias, o las fachadas y torres barrocas que se decoran con motivos en ladrillo en resalte. Las torres de Báguena, Navarrete del Río, o Peralejos de Alfambra adoptan ya en el siglo XVI esos nuevos motivos, que luego veremos en la torre de la iglesia de Lécera, o en la fachada y torre de la iglesia de Hijar. Así hay edificios que retoman y continúan con esa idea como por ejemplo en la torre de Albalate del Arzobispo donde a pesar de sus distintas ampliaciones, presenta una gran unidad estética.
YESO. La decoración interior realizada en este material se va a concentrar en algunas ménsulas talladas donde apoya el arranque de las bóvedas, destacando entre ellas por su mayor trabajo las de Rodén y las del claustro del Pueyo de Villamayor, por su labor con temas vegetales calados de tradición gótica. Otro lugar donde se aplica decoración tallada en yeso son las claves de las bóvedas, que presentan rosetas, cruces, o temas heráldicos.
Otros motivos de influencia renacentista se aplican en fajas como en Paracuellos de Jiloca, o colocada en los derrames internos de los vanos como en Mainar, o Bárboles.
La obra de mayor importancia en este material es la boca de la capilla del Carmen en la iglesia de San Pedro de Alagón, hoy transformada en atrio de acceso, donde el artista consiguió una perfecta simbiosis entre los motivos renacientes y el lenguaje tradicional mudéjar.
Otras labores son los rosetones que cierran calando la luz con celosías con motivos de lazo y entrecruzamiento de líneas, para formar estrellas, destacando los que se conservan en Utebo y en Encinacorba. Dentro de la misma estética están las celosías del claustro de la Catedral de Tarazona y el frontal del coro de la iglesia de La Concepción en la misma ciudad.
Muchas iglesias presentan labores de lazo decorando los intradoses de los arcos y sus roscas, pero son trabajos realizados con posterioridad, en época barroca. Destacan las realizadas en las iglesias de Paniza, Moyuela, Bárboles..., es la supervivencia del estilo tras la expulsión de los moriscos en 1610.
MADERA. Los trabajos realizados en este material para ser aplicados a la arquitectura como elemento decorativo, se reducen a las claves mayores de las bóvedas, tanto en la cabecera como en la nave, aunque casi todas son datables ya en el siglo XVII. Destacan aun del siglo XVI las de la iglesia de Encinacorba en su cabecera, con cierto parecido a las del cimborrio de La Seo de Zaragoza.
PINTURA. La pintura aplicada sobre los muros de las iglesias como norma general se realiza sobre un esgrafiado previo, que simula piedra sillar o bien ladrillo.
Dos ejemplos se desmarcan de esta línea. Primero apareció tras la última restauración en la iglesia de Torres de Berrellén unas figuras de busto enmarcadas por arcos conopiales. Y el otro ejemplo están las pinturas que se conservan en Rodén y en Paniza realizadas a base de trazos rápidos, ondulantes, y círculos con puntos blancos sobre fondo oscuro.
El templo está construido casi totalmente en sillarejo, revocado con yeso en muchas de sus partes. El ladrillo aparece en los contrafuertes y en la torre.
La iglesia tiene una sola nave, que forma un espacio amplio, unitario y luminoso, sin ninguna pantalla visual, que intercepte la vista hasta el altar mayor.
Tiene ábside poligonal de cinco lados, que se cubre al igual que el resto de la nave de la iglesia con bóveda de crucería estrellada. Ésta nace de nervaduras que no apoyan en ninguna ménsula, ni cornisa. El perfil del arco es ligeramente apuntado, y decora las claves con temas florales muy sencillos.
A la torre se accede por una pequeña puerta abierta al exterior, y su estructura de la caja de escaleras es sencilla, ya que éstas se adosan al muro de la torre y carece de machón central. El paso al segundo cuerpo de planta octogonal, obra posterior, se realiza por medio de trompas de ángulos.
Hay una palabra que define y describe el edificio en su exterior, y es, sobriedad. Tan sólo la torre presenta toque decorativos.
La torre se encuentra en el tramo recto del presbiterio, lado del evangelio. Esta ubicación es bastante rara en el mudéjar, aunque hay ejemplos como la más cercana en la iglesia de Grisel, o ya más lejos en la comarca de Calatayud, donde allí se coloca la torre en Santa María de Calatayud, en la iglesia de Mara y en la de Orera.
La decoración de la torre se resume en varias fajas de dientes de sierra o esquinillas y en dos bandas de rombos de cuatro lados, que rítmicamente aumentan de tamaño entre la primera y la segunda. El cuerpo superior, como ya hemos dicho es una obra posterior, es de planta octogonal, articulado cornisas y con pilastras adosadas en sus esquinas.
Cronológicamente la iglesia se levantaría a partir de la segunda mitad del siglo XVI, llegando hasta sus últimos años. Se comenzaría por el ábside, que denota una cierta mayor antigüedad, para concluir seguidamente con los dos tramos que componen la nave.
La iglesia es un edificio, en un principio, mudéjar del siglo XV, con numerosas ampliaciones y reformas que se fueron realizando en siglos posteriores.
En el siglo XVI, se levantaron dos pequeñas capillas situadas a ambos lados de la iglesia en el tramo recto del presbiterio. Son de planta cuadrada, y se cubren con una complicadísima bóveda de crucería estrellada. Las nervaduras que la conforman son finísimas dado el reducido espacio que ocupan y el gran número de ellas que se entrecruzan.
La capilla del lado de la epístola tiene el acceso a la torre que se encuentra en el centro de la cabecera.
Podemos fechar esta ampliación de la iglesia de Aguilón en el último tercio del siglo XVI, por la gran complicación que presentan sus bóvedas.
IGLESIA DE SAN PEDRO
La iglesia de San Pedro se levanta casi en la parte más alta de la localidad, al final de la calle mayor, y en él destaca su torre octogonal mudéjar del siglo XIV.
Las ampliaciones que sufrió el templo durante el siglo XVI, son tres fundamentalmente:
1- Se le añadió un tramo más a la nave, y se colocó un coro alto a los pies.
2- La capilla de la Virgen del Carmen, hoy transformada en pórtico, con una extraordinaria boca de capilla.
3- Obras exteriores con la construcción de una nueva portada y una galería de arcos de medio punto.
1- El último tramo de la nave añadido en el siglo XVI es de menores proporciones que los otros de la iglesia, ya que se encuentra con la torre en el lado de la epístola. Tiene planta cuadrada y se cubre con bóveda de crucería estrellada. La rosca del arco que abre a la nave va profusamente decorado con motivos vegetales realizados en yeso, cardinas y un águila con las alas explayadas en la clave, y un escudo.
2- La capilla de la Virgen del Carmen es de pequeñas dimensiones y se cubre con bóveda de crucería con terceletes. Se decoran las claves con una labor en madera sobredorada con piñas y cardinas. Es una fundación de los Blasco de Aragón. La embocadura de la capilla con la nave presenta una gran variedad de motivos decorativos realizados en yeso. Es un ejemplo claro de la simbiosis que logra el arte mudéjar al mezclar motivos puramente renacentistas, con un lenguaje y motivos mudéjares.
3- Durante el siglo XVI se realizaron al exterior dos obras fundamentalmente, La primera como es lógica, al ampliar la iglesia en un tramo más se necesitaba una nueva portada, pues con la ampliación se eliminó la anterior. Aunque se encuentra actualmente tapiada, es de corte bastante clasicista y sencilla. La segunda obra fue la colocación de una galería de arcos de medio punto sobre la nave, encima de la cornisa que remataba la iglesia anteriormente.
Cronológicamente la Capilla de la Virgen del Carmen la podemos fechar por la sencillez de la bóveda y grosor de sus nervios en los primeros años del siglo XVI.
La ampliación del último tramo y coro alto a los pies de la iglesia se puede llevar entre el primer tercio y no más allá de la primera mitad del siglo XVI. Por su parte la galería o lonja aragonesa, que descarga y sanea la bóveda, la podemos datar en la última mitad del siglo, casi llegando a los primero años del siguiente.
TORRE DE LA IGLESIA DE LA ASUNCIÓN
La iglesia parroquial de la Asunción es una obra renacentista, construida en el siglo XVI, y cubierta con bóvedas de crucería estrellada. De esta iglesia nos tenemos que central en la torre, obra mudéjar de indudable interés y calidad.
La torre comienza en piedra sillar de muy buena factura y calidad, que hace de basamento en el cuerpo cuadrado. Ya en la parte superior de éste aparece el ladrillo.
Es por su estructura de las que denominas torres mixtas, con un primer cuerpo cuadrado y otro más alto (por reformas posteriores), de planta octogonal. El cuerpo inferior está ocupado por la colocación de una capilla, que se cubre con bóveda de crucería estrellada. Encima de ella ya cerca del cuerpo octogonal empiezan las escaleras y el machón central. Aquéllas discurren entre éste y el muro exterior de la torre. No son las típicas escaleras a bases de tramos que tanto se dan en siglo XVI, sino que denotando una mayor antigüedad, fiel a la tradición, se realizan con la aproximación de hiladas de ladrillos. El paso de un cuerpo a otro se realiza por trompas de ángulos en las esquinas.
Al exterior tras el primer cuerpo en piedra se pasa al ladrillo aún en la planta cuadrada, terminando ésta con una banda de cerámica, y dientes de sierra. El paso al cuerpo octogonal se suaviza con los típicos torreoncillos en las esquinas, de forma octogonal, y muy trabajados. El juego de luces se consigue con la aplicación de sencillas fajas de dientes de sierra y un paño de rombos, además de las cornisas y pilastras que articulan toda la torre.
La torre fue sucesivamente ganando altura tras la añadidura de distintos cuerpos a través de los siglos, que a pesar de todo mantienen cierta unidad y conexión con la obra realizada en el siglo XVI. Así pues cronológicamente el cuerpo cuadrado y el primero octogonal son aproximadamente de la primera mitad del siglo XVI. El segundo cuerpo octogonal, campanario, se realizaría desde esta fecha hasta 1589. El siguiente encaja ya dentro del siglo XVII, ya que aunque aplique dientes de sierra en la decoración el lenguaje ya es barroco, como pasa en otra localidades de la provincia de Teruel como en Hijar. El último cuerpo parece obra ya del siglo XVIII.
TORRE DE LA CAPILLA DEL CASTILLO
En la esquina del castillo destaca, dominando la panorámica de toda la villa, la torre de la capilla. Tiene planta octogonal, siguiendo la tipología de su hermana mayor, la de la parroquia. Tiene dos cuerpos y se decora con filas de dientes de sierra. Carace de pilastras en las esquinas como los casos de Pradilla de Ebro y Torrellas.
IGLESIA DE SANTA MARIA
Ciudad de la provincia de Teruel, es la capital de la comunidad que lleva su nombre.
Está llena de rincones típicos y obras de arte. La iglesia de Santa María se encuentra situada a las afueras de la población, en lo que fuera el núcleo primitivo de la misma.
Es un edificio construido por el arquitecto de origen francés Quinto Pierres Vedel, que la dejó inconclusa al morir en 1567. Es una iglesia de amplia nave cubierta con bóveda de crucería estrellada, obra muy renacentista, de las que nos tiene acostumbrado dicho arquitecto. Pero a pesar de que en su interior no habla el lenguaje mudéjar, sí se contagió de este estilo en su exterior.
Éste se puede dividir en tres zonas bien definidas. Una primera realizada en mampostería, que coincide con las capillas laterales. Luego viene un muro en ladrillo, que es donde se concentra la decoración. Aparecen dientes de sierra a tresbolillo, paños de rombos y vanos en arco de medio punto doblados que iluminan la nave. La tercera zona de la fachada es una galería de arcos de medio punto realizados toscamente, y pensamos que ya no es obra de Quinto Pierres Vedel, emparentándose con los de la catedral. Esta última sería la parte que dejó inconclusa el arquitecto a su muerte.
El resto de la fachada se completa con la portada. Es un sencillo arco de medio punto realizado en piedra sillar de amplia rosca. Un típico alero de madera la protege.
Es uno de los escasos ejemplos de iglesia completa edificada en estilo mudéjar en la Provincia de Huesca. Junto con la torre-cimborrio de Monzón, son los únicos ejemplos mudéjares de la comarca.
Se construyó en ladrillo. Tiene cabecera poligonal de cinco lados cubierta con una bóveda de crucería estrellada muy complicada. La nave consta de cuatro tramos
cubiertos igualmente con el mismo tipo de bóveda siendo distinto el dibujo que ofrece cada uno de ellos. Todas las claves se decoran con pequeñas rosetas realizadas en yeso.Tiene una capilla lateral por cada tramo, salvo en el último en el lado de la epístola, que es donde se sitúa la torre. Solamente una conserva la cubrición original con crucería estrellada. Además tiene coro alto a los pies de la iglesia que se levanta sobre una estructura adintelada.
La torre parece una obra posterior, ya de época barroca. Tiene planta cuadrada, para pasar luego en altura al octógono.
La fachada principal es una de las partes de iglesia más destacable. Presenta en la parte baja la portada, que se compone de un arco de medio punto enmarcado por pilastras, entablamento y tímpano triangular, toda ella muy sencilla.
En la parte superior, sobre el óculo que ilumina el coro se coloca una faja de decoración en ladrillo en relieve formando rombos o cruces de múltiples brazos. Remata la obra la típica galería de arcos de medio punto doblados, articulados por impostas. Esta galería recorre toda la nave y rodea el ábside, aunque aquí no se doblan los arcos de medio punto.
La iglesia cronológicamente la podemos fechar , por el análisis estructural de su “barroquizante” bóveda que cubre tanto la cabecera como la nave, en el último tercio del siglo XVI.
La iglesia es un edificio comenzado en el siglo XIV con testero recto y cubierto con bóveda de crucería sencilla. Dos obras de ampliación se llevaron a cabo durante el siglo XVI. Las capillas laterales, un tramo nuevo, y la torre. Ambas se realizaron en ladrillo en contrate con la mampostería utilizada anteriormente.
Las capillas se abren a la nave por medio de arco de medio punto la del lado del evangelio, y por medio de un arco ligeramente tendido la del lado de la epístola. Ambas se cubre con bóveda de crucería estrellada.
El tramo añadido es de menores proporciones que los anteriores y se cubre con bóveda de cañón apuntado, reforzada con tres arcos fajones, que arrancan de sus respectivas ménsulas, de forma bastante sencilla.
La torre en su interior tiene una curiosa estructura, ya que su parte baja es aprovechada para la colocación de un coro alto y su sotocoro. El resto de la torre sigue el modelo tradicional de las torres mudéjares del la segunda mitad del siglo XVI. Las escaleras se adosan al muro interior de la torre, careciendo de machón central.
Al exterior se levantó una galería de arcos de medio punto doblados, en el tramo realizado en el siglo XVI, pero posiblemente fuera en el siglo siguiente cuando se culminó esta obra. La portada es un sencillo arco de medio punto, protegido por un atrio.
La torre es la parte más destacada del edificio, pues allí donde se concentra toda la decoración de ladrillos en resalte. Su estructura externa es lo más interesante, ya que los tres cuerpos de la misma van disminuyendo progresivamente de tamaño tanto en altura como en anchura conforme se van superponiendo. Nos recuerda como dice el doctor Borrás a los minaretes de Kairuán o Sfax. También este ritmo se conjuga con el tamaño y número de vanos que se van abriendo en cada cuerpo. Al aumentar su número, disminuyen de tamaño. Toda la decoración se realiza a base de paños de sebka con rombos, con o sin cruz inscrita en su interior, y filas de dientes de sierra.
Como podemos ver la monotonía en la decoración es lo que puede oscurecer el logrado ritmo y estructura en la distribución de los cuerpos. Esta es una constante del mudéjar en el siglo XVI, donde la monotonía decorativa lleva al alarife al empleo de solamente la aplicación de dos o tres motivos.
Las obras del siglo XVI, cronológicamente las podemos llevar a la segunda mitad del mismo. Tanto las capillas, por su complicadísima bóveda, como la torre por su estructura, lo denotan. El tramo que amplia la nave es de una realización tosca y popular, y sin grandes pretensiones artísticas, que por lógica tenemos que datar en la misma época. La galería exterior de ventanas, como ya hemos dicho, se remataría ya entrado el siglo XVII. Hay otras dos capillas obra ya del siglo XVIII.
En el siglo XVI, en estilo mudéjar, se realizó el cuerpo superior de la torre. Elevado sobre un alto primer basamento en piedra, superando en altura la nave de la iglesia, se construyó en ladrillo con poca decoración.
Consta de dos arcos de medio punto, doblados. Escoltando estos vanos se decora el resto de los paños con unos pequeños trozos de dientes de sierra. Se completa con una impostas corridas en ladrillo resaltado. Se remata la torre con otro cuerpo de planta octogonal posterior, ya del siglo XVIII.
Cronológicamente el cuerpo del siglo XVI lo podemos fechar en la segunda mitad del mismo.
TORRE DE LA IGLESIA PARROQUIAL
De la iglesia de Alforque nos interesa su torre mudéjar construida en ladrillo en el siglo XVI. Como en otros muchos lugares la iglesia se realizó en sillarejo, pero el ladrillo se reservó para la torre.
Es de planta cuadrada, muy sencilla, y bastante rehecha. Conserva como destacable la decoración de ladrillos en resalte formando varias filas de dientes de sierra o esquinillas, que la articulan. Parece inconclusa, pues destaca muy poco de la altura de la nave de la iglesia.
AMPLIACIÓN DE LA TORRE DE LA IGLESIA PARROQUIAL
En el siglo XVI se levantó un nuevo cuerpo octogonal sobre el de planta cuadrada existente del siglo XIV. En este último se cegaron los vanos con cruces de múltiples brazos, que dan así una mayor unidad al conjunto en lazando con la decoración del nuevo cuerpo superior.
Es lógica la construcción de este nuevo cuerpo, para convertir a la torre en el tipo que denominamos mixto, pues recordemos como era fuerte el influjo durante este siglo de la torre de Utebo, o la más cercana torre de la iglesia de Ricla.
El paso del cuerpo cuadrado al octogonal se suaviza con la colocación de torreoncillos en las esquinas, que repiten la estructura de la torre, con un octógono sobre un cuadrado.
La decoración en ladrillo cubre tanto los paños como los contrafuertes, que matan las esquinas. Los cuerpos superiores forman el campanario doble con arcos de medio punto. Se articula toda la torre con cornisas y aplicaciones cerámicas entre ellas, realizadas en verde y blanco a cartabón. Fueron totalmente sustituidas todas las piezas en la restauración de 1960, perdiendo así gran parte de su autenticidad.
Al interior el primer cuerpo octogonal presenta aún machón central cuadrado, como prolongación del cuerpo cuadrado, con las escaleras realizadas a base tramos entre éste y el muro de la torre. Los dos cuerpos superiores están huecos totalmente.
Se puede datar el cuerpo octogonal hacia 1575, fecha de una campana de la cofradía de San Miguel. Es decir, se levantó en la segunda mitad del siglo XVI, como la vecina de la iglesia parroquial de Ricla.
ERMITA DE LA VIRGEN DEL ROSARIO
Tanto la ermita, como la parroquia, y el palacio forman por su cercanía un conjunto de notable interés.
El actual edificio de la ermita de la Virgen de Rosario es una obra del siglo XVIII (1778), del que conservamos de su etapa anterior del siglo XVI, dos elementos destacable. Sobre todo y más importante la torre, y además la portada primitiva.
La torre es de planta cuadrada, con tres cuerpos. La decoración se concentra a partir del segundo. Tiene un paño de sebka con crucecitas, motivo poco difundido en el mudéjar del siglo XVI. Sobre él típico paño con rombos, para llegar al tercer cuerpo, que hace las funciones de campanario, en el que se abren dos vanos en arco de medio punto doblado, escoltados por filas de esquinillas, y rematados por paño que encierra rombos de seis lados, con nudo central.
La portada es una obra sencilla, y está tapiada, pues se abrió una nueva tras la ampliación barroca. Se forma por un arco de medio punto de doble gradación, y una cornisa a modo de alfiz. Se decora con distintas filas de esquinillas.
Toda la obra del siglo XVI, se puede fechar por su estructura y motivos decorativos dentro del segundo tercio del siglo.
IGLESIA DE SAN MIGUEL
La iglesia de San Miguel de Ambel es un edificio realizado en distintas etapas desde su comienzo en siglo XIV. En el siglo XVI se realizaron algunas capillas cubiertas con bóveda de crucería estrellada, con los combados formando una flor central.
La obra más importante de este siglo está al exterior. Se realiza una gran fachada y las dos torres.
Su aspecto es más de un palacio civil, que de una iglesia. La fachada se divide entres pisos, que ascienden rítmicamente por la distinta distribución en el número de vanos, que en su origen se abrieron a modo de galerías superpuestas. El primer cuerpo tiene tres arcos tendidos de amplia luz. El segundo duplica las arcadas. Y en el tercero se vuelve a producir el mismo efecto, el doble de arcos, que reducen sensiblemente su tamaño, funcionando ya como la típica galería que sanea la bóveda evitando que peso del tejado caiga directamente sobre élla.
Esta fachada se ve enmarcada por dos torres, una a cada lado, y ambas son distintas tanto formal como estructuralmente.
La de los pies de la iglesia es de planta cuadrada, y se divide en varios pisos por distintas cornisas. Destaca solo por la colocación de una banda de cerámica, que ha sufrido distintos avatares a lo largo del tiempo, y por fin restaurada en la última intervención. El último cuerpo remata con la colocación de ventanas con arcos de medio punto doblados en número de cuatro por cada cara.
La torre de la derecha, que hace las funciones de campanario, parece obra posterior. Tiene dos cuerpos. El inferior de planta cuadrada y el superior octogonal con pilastras en las esquinas. Se decora con una sencilla faja de dientes de sierra.
Es difícil fechar la iglesia. Pero por la estructura de las bóvedas de las capillas se puede datar en la mitad del siglo XVI, siendo posterior la torre de planta mixta, que puede ser obra del tercer tercio del siglo. Probablemente estas obras se realizaron bajo el mecenazgo de Pedro de Monserrate, comendador de Ambel. Epigráficamente podemos tomar como fecha la de 1548 que aparece en la clave de la bóveda de crucería de la capilla lateral del último tramo.
IGLESIA DE NUSTRA SEÑORA DEL CASTILLO
La iglesia de Aniñón es un edificio levantado en piedra silla r en el siglo XVI, desde 1568 hasta 1594, con ábside poligonal de cinco lados, nave con cuatro tramos, capillas laterales entre los contrafuertes, y todo ello abovedado con crucería estrellada bastante complicada. La torre se conservó del edificio anterior y es obra mudéjar del siglo XIV.
De esta iglesia nos interesa como obra realizada en el siglo XVI, el hastial de los pies del templo. Está realizado en ladrillo y en estilo mudéjar. Éste representa posiblemente la imagen que el pueblo tenía de su iglesia, que al ser construida de nuevo no podía omitirse, por lo que al pesar de que el nuevo edificio se realizase en piedra sillar, este muro que mira hacia el pueblo se realizó en ladrillo y con estética mudéjar, algo arcaizante.
Las dudas que apunta Abbad Ríos en su catálogo monumental de la provincia de Zaragoza fechándolo en siglo XIV, como la torre, se desvanecen al analizar su estructua y su sencillez decorativa. Si así fuera nos encontraríamos con una obra que se parecería más al muro de la Parroquieta de La Seo de Zaragoza o a la fachada de la iglesia de Morata de Jiloca, pero está más cerca de la cabecera de la ermita de la Señoría de Saviñán.
El hastial se divide por los cuatro gruesos contrafuertes verticalmente, y en cuatro cuerpos horizontalmente por medio de impostas. Se levanta tras un alto basamento en piedra sillar, y sobre él comienza la obra en ladrillo. Decorativamente utiliza como único elemento de ladrillo en resalte filas de dientes de sierra sencillas o colocadas a tresbolillo. En el tercer cuerpo aplica además decoración en cerámica encerrada en vanos de medio punto, formando un ajedrezado.
A la derecha del espectador se eleva una estructura realizada a base de superponer pisos con ventanas en arco de medio punto, sobresaliendo el último por encima del tejado de la nave, para formar una torre de escaso desarrollo.
Datable en 1599 es la puerta de entrada a la sacristía, decorada con lazos de ocho.
De la iglesia parroquial nos interesa la torre, realizada en ladrillo el cuerpo superior de la misma, y en mampostería reforzada con ladrillo en sus esquinas en el cuerpo inferior.
La iglesia es un edificio situado en lo más alto del pueblo, junto con el castillo. Se realizó en mampostería y en estilo gótico. En el lado de la epístola a mitad de la nave se levanta la torre mudéjar.
El cuerpo mudéjar de la torre, que hace las funciones de campanario, es muy sencillo, compuesto de un paño central de gran tamaño, abierto por un arco de medio punto doblado articulado por una cornisa. A ambos lados de él aparecen dientes de sierra en paños, y casetones realizado todo en ladrillo. Sobre el arco vuelven a aparecer los dientes de sierra y dos óculos, y una nueva faja de esquinillas.
La estructura interior es con machón central cuadrado, como la planta de la torre, y las escaleras discurren entre él y el muro de la torre.
Se puede fechar la torre en las últimas décadas del siglo XVI.
ERMITA DE SAN JOSÉ
La ermita de San José de Azuara se encuentra en un cerro que domina totalmente el caserío, desde el que se puede contemplar una magnífica panorámica de la vega del río Cámaras.
Se levantó en dos etapas. Primero sería el clásico templo gótico con la nave cubierta con madera reforzada con arcos apuntados. Pero ya en siglo XVI, y en su segunda mitad, se realizaron nuevas obras, dotando a la ermita de una nueva cabecera, y una torre a los pies de estilo mudéjar. Parece que la intención era el renovar completamente el edificio, sustituyendo la nave, de ahí la gran diferencia de altura entre ésta y la nueva cabecera.
El ábside es poligonal de cinco lados, y se cubre al interior con bóveda de crucería estrellada, que forman una estrella central. A ambos lados del tramo recto del presbiterio se abren sendas capillas laterales, cubiertas también con bóveda de crucería con diagonales y pies de gallo. El resto de la iglesia, como ya hemos dicho, es una obra anterior, posiblemente del siglo XIII.
La torre interiormente carece de machón central, y las escaleras asciende a base de rampas pegadas al muro interior de la torre. Tiene planta cuadrada.
Al exterior destaca la gran altura de la cabecera con sus contrafuertes, realizados en ladrillo, en las esquinas. La embocadura con la nave resulta tosca, y se observan los arcos que conforman la bóveda. En uno de los lados del presbiterio hay unas piezas de cerámica que forman una cruz.
La torre se encuentra a los pies en el lado de la epístola, y parece que ha perdido algún cuerpo superior. Se decora sencillamente con fajas de esquinillas, y tiene un vano en el centro, abierto en arco de medio punto.
De la iglesia parroquial de Báguena nos interesa la torre.
Los materiales empleados en la construcción de la torre, marcan también dos etapas constructivas distintas. El primer cuerpo de la torre de planta cuadrada, está construido en piedra sillar. E interiormente se ve que es anterior al resto de la torre. Se cubre con bóveda de crucería sencilla, que se puede fechar en el siglo XIV, y que fue rota para la construcción de las escaleras que ascienden al cuerpo superior.
El cuerpo octogonal, realizado en ladrillo, tiene machón central rectangular. La escalera discurre entre éste y muro de la torre a base de tramos .Dos lados del octógono son más pequeños que los otros seis.
La torre mudéjar en sí, se divide en dos cuerpos. La decoración que presenta es variada comenzando por óculos con un aspa en su interior, dientes de sierra, vanos decorativos en arco de medio punto doblados, que guardan rombos, óculos con cabezas talladas en piedra en su interior, filas de pequeñas pilastras, cadenetas...
Toda ella se articula con pilastras adosadas a las esquinas a modo de contrafuertes que recorren la torre de arriba abajo, decoradas con una fina labor de ladrillo en resalte, con temas clásicos como las esquinillas, y otros que podemos denominar más manieristas. Horizontalmente toda la torre se ve recorrida por cornisas y ménsulas en ladrillo o en piedra, que la dividen y articulan.
El remate, parece obra posterior, de época barroca, por el alabeamiento de las esquinas. Termina la torre con un chapitel de tejas vidriadas.
Esta torre la podemos comparar con su vecina de San Martín del Río, superándola en motivos decorativos, o bien con la de Monterde, pero ésta la supera en antigüedad. Ya que la torre de la iglesia de Báguena la podemos fechar a fines del siglo XVI, por la aparición de motivos “amanerados”, y renacentistas, como los óculos . Junto con las torres de Navarrete y Peralejos de Alfambra son el paso hacia la supervivencia de un estilo, que con la aplicación de nuevos motivos veremos en otras muchas torres ya barrocas de siglos posteriores.
IGLESIA DE LA ASUNCIÓN
La iglesia se encuentra en una amplia plaza, en una de sus esquinas. Se halla casi completamente rodeada casi rodeada de otras edificaciones, y tan sólo la fachada principal se puede contemplar fácilmente. Toda ella está edificada en ladrillo.
Cuando se renovó la iglesia en el siglo XVI, se hizo perpendicularmente a la anterior, de la que se conservó su torre del siglo XV. La construyeron los dos Botero en 1544 por encargo del señor del lugar Jerónimo Ximénez de Embún.
El ábside es de cabecera plana en planta y alzado, transformándose al interior en poligonal mediante el volteo de una trompas aveneradas en las esquinas. Se cubre con bóveda de crucería estrellada. Las nervaduras arrancan de ménsulas talladas en yeso, que representas cabezas de ángeles, que se engloban en una cornisa decorada a base de dentículos.
La nave , de dos tramos, se cubre igualmente con bóveda de crucería estrellada. Continua la misma cornisa que en la cabecera. Las claves mayores están profusamente decoradas con claves en madera sobredorada como en el ábside, obra ya del siglo XVII.
Se ilumina con vanos en arco de medio punto con derrame interno, decorados con motivos a candelieri.
Tiene sendas capillas a ambos lados del presbiterio, cubiertas con bóveda de crucería. El resto de las capillas laterales de la nave son ampliaciones de siglos posteriores.
La fachada exterior es muy sencilla, y en cierta forma “camufla” el magnífico interior del templo. En ella se abre una sencilla puerta en arco de medio punto de ancha rosca. El intradós se decora con sencillos casetones, que encierran en su interior rosetas. Remata toda la fachada un alero logrado con ménsulas en ladrillo en disminución del tamaño.
La torre, como ya hemos dicho es obra del siglo XV, se decora con dientes de sierra y platos de cerámica.
IGLESIA DE SAN MARTÍN.
La iglesia de San Martín de Belchite era un edificio modesto en su origen, levantado posiblemente en el siglo XIV. Posteriormente en el siglo XVI sufrirá varias remodelaciones y ampliaciones, las más importantes entre 1550 y 1560. El arquitecto Gabriel Gombao también interviene en algunas obras a principios de siglo, pero desconocemos exactamente qué realizó.
De las obras del siglo XVI se conservan dos capillas en el lado de la epístola, cubiertas con crucería. También se levantó una nueva cubierta, que sería de crucería estrellada, de la que conservan algunos arranques en la cabecera. Se abrieron nuevos vanos de iluminación en arco de medio punto, con derrame interno decorado con motivos a candelieri. Sobre ellos se elevó toda una galería de ventanas con arco de medio punto doblado, para saneamiento de la bóveda, y bajo ella una faja decorativa de rombos, en doble relieve y otra de dientes de sierra a tresbolillo.
También se realizaron capillas laterales, que algunas fueron ya reformadas en época barroca. Toda la iglesia al interior se decoró con una imposta corrida en yeso decorada con motivos vegetales estilizados. Además se pintó y esgrafió simulando sillares.
En la época del barroco (siglos XVII-XVIII), siguieron las ampliaciones, añadiendo una nuevas capillas en el lado de la epístola, quedando las mudéjares transformada en una nave lateral.
Es muy normal estas ampliaciones que transformaron modestos edificios mudéjares del siglo XIV, en amplios salones con nueva y amplia cubierta en el siglo XVI. Son los casos también de Hijar, Perdiguera, Quinto de Ebro..., que también posteriormente con el barroco continuó su transformación.
TORRE DEL RELOJ
Esta torre es único resto del edificio al que correspondía, que casi ha desaparecido tras la contienda de 1936. Está levantada en ladrillo.
Su estructura interna es la común en el siglo XVI. Machón central de la misma forma que la torre, y las escaleras a base de tramos entre éste y el muro de la torre.
Al exterior se conservan dos cuerpos, habiendo desaparecido el superior, que albergaría las campanas. Se decora en el segundo con dos series de rombos, y una fila de esquinillas.
Cronológicamente puede datarse en la misma época que la ampliación llevada a cabo en San Martín , es decir, durante la segunda mitad del siglo XVI.
TORRE DEL SANTUARIO DE NUESTRA SEÑORA DEL PUEYO
El Santuario de Nuestra Señora del Pueyo se encuentra a unos pocos kilómetros del actual Belchite, en dirección a Cariñena, sobre un cerro que domina una amplia panorámica.
La torre realizada en ladrillo, tiene planta cuadrada, carece de machón central y las escaleras discurren a base tramos pegadas al muro de la torre.
Al exterior se puede dividir en cuatro cuerpos. Destacan un trío de ventanas en arco de medio punto, que en central conserva restos de haber tenido cerámica. Toda la decoración se resume en alguna filas de dientes de sierra.
Al carecer de datos sobre su construcción en algún archivo, podemos fecharla por su estructura y por la escasa decoración que presenta a finales del siglo XVI.
TORRE DE LA ERMITA DE LA VIRGEN DEL CASTILLO
Esta modesta torre se levanta en la parte más alta de la población, y combina un primer cuerpo realizado con argamasa y uno segundo, en ladrillo.
Este segundo cuerpo tiene dos vanos en arco de medio punto, doblados, que cumple la misión de campanario, y encima una fila de esquinillas, sobre las que se abren tres arcos, a modo de galería, sin doblar y cegados. A pesar de su sencillez, no está carente de cierto ritmo. Se construyó hacia 1560.
IGLESIA DE SAN JUAN
Lugar de la provincia de Zaragoza, cercano a Magallón. La iglesia es un edificio muy modesto al exterior, enclavado en la plaza. Todo él está construido en tapial, reforzado con ladrillo. Sigue el mismo sistema constructivo que la iglesia del vecino pueblo de Agón.
La cabecera es poligonal de cinco lados, cubierta con crucería estrellada bastante complicada, que forma una flor central. La nave se distribuye en tres tamos casi cuadrados y se cubre de la misma forma. Las claves de la bóvedas se decoran con una pequeña roseta en yeso, destacando levemente por su tamaño la central.
En el siglo XVI cuando se levantó la iglesia se hizo sin capillas laterales, hoy tiene una muy posterior del siglo XVIII probablemente, en el lado de la epístola, que se cubre con cielo raso.
Dada la modestia del edificio, no se levantó, o no se conserva torre . Posteriormente se construyó una pequeña torre mezcla de espadaña , posiblemente a la vez que se realizaba la capilla.
Al exterior solo es posible destacar la sencilla portada, con un arco de medio punto, que apoya en pilastras decoradas con estrías, y él con unas “extrañas” estrellas en bajo relieve.
Desde luego la iglesia se construyó en el siglo XVI. Lo demuestran tanto su estructura interna como sus bóvedas de crucería estrellada. No es posible fecharla en el siglo XV como dicen otros autores, ya que ese tipo de bóveda es la que se realiza en la segunda mitad del siglo siguiente.
OBRAS EN LA EXCOLEGIATA DE SANTA MARIA
En el siglo XVI se realiza la tercera etapa de obras que sufre la iglesia de Santa María de Borja.
Por una parte se termina el claustro, al que debía faltarle una de sus alas, hacia 1530.
El mismo alarife que termina el claustro intervendrá en la reforma de la iglesia, se trata de Antón de Veoxa o Antón Chalez, entre 1534 y 1542.
También sabemos que un año más tarde Alonso Leznes fue requerido para intervenir en un pleito entre Antón de Veoxa y la Colegial por las obras que se realizaban en el templo.
Se reduce su intervención al cambio de cubiertas de la iglesia, que hoy no se conservan, y al recrecimiento consiguiente de los muros al exterior. Se le denomina como autor retardatario, por la aplicación de decoración en la tradición artística que sigue utilizando un lenguaje plenamente mudéjar.
Aplica al exterior zig-zag, dientes de sierra y grandes paños de rombos. Estos se pueden apreciar en el ábside y primer tramo de la nave, aunque afectados por múltiples rompimientos y aperturas de distintos vanos, que desvirtuan el aspecto original.
IGLESIA DE SAN BARTOLOMÉ
Lugar de la provincia de Zaragoza en la comarca de Borja.
En la parte correspondiente a la construcción de la iglesia durante el siglo XVI, se empleó ladrillo. No así en la ampliación posterior en la que se utilizó sillarejo con abundante argamasa.
La iglesia tiene cabecera recta, que pasa a poligonal en alzado por medio de trompas de ángulo en las esquinas. Se cubre con bóveda de crucería sencilla. Como ocurre en las iglesias de Tarazona, y Bárboles, aquí en Bulbuente también se duplica el tercelete del tramo recto del presbiterio. El perfil del arco es ligeramente apuntado.
La nave tiene cuatro tramos, siendo los dos primeros los correspondientes al mudéjar del siglo XVI. Se cubren también con bóveda de crucería sencilla, mientras que los dos último, de época barroca, lo hacen con lunetos.
En su origen sería un modesto edificio, como vamos viendo, y careciendo de capillas laterales. En las reformas del siglo XVII se construyeron las actuales.
La torre es de planta cuadrada. Se encuentra en el último tramo de la obra mudéjar, en el lado del evangelio. Su estructura interior es bastante curiosa dentro del mudéjar del siglo XVI. La escalera es de caracol, y sin machón central, y gira sobre sí misma. Esta parte baja de la torre está realizada en piedra sillar, lo que nos hace dudar, y llegar a pensar que se aprovechara alguna construcción anterior, como algún torreón... Posteriormente la torre cambia totalmente en la ampliación del siglo XVII, quedando hueca totalmente.
Exteriormente es un sencillo bloque cuadrado de escasa altura. Conserva un arco de medio punto tapiado, y encima de él una fila de dientes de sierra. El cuerpo superior es obra barroca de planta octogonal con pilastras adosadas en las esquinas.
Es muy difícil fechar exactamente este tipo de iglesias dentro del siglo XVI, por su arcaizante estructura, pero se levantó posiblemente a principios del siglo, aunque los Cinco Libros comienzan en 1576. La reforma barroca es anterior a 1659, en que ya se cita la existencia de alguna capilla.
TORRE DE SANTA MARIA
La torre de Santa María de Calatayud es de planta octogonal, y guarda en su parte baja en el interior una capilla, cubierta con bóveda de ocho nervios, que perdió tras una restauración.
Encima de la capilla la torre adopta en su interior la estructura de las torres almohades, es decir, con una torre interior envuelta por la exterior, y entre ambas las escaleras con ladrillos en aproximación de hiladas.
El segundo cuerpo, campanario, va ya sin machón central, que es una distribución similar a la que adoptan las torres mixtas al llegar al cuerpo octogonal.
Esta diferencia de estructura interior, se constata igualmente al exterior. El primer cuerpo presenta arcos apuntados y motivos más góticos que el segundo, donde se habla un lenguaje en cuanto a temas decorativos, más renacentista, con arcos de medio punto y medallones. Esta diferencia de formas constructivas no marca por el contrario una interrupción de la obra, sino una continuidad de la misma, pero con una nueva aplicación de motivos, que se adaptan a las nuevas ideas que llegan a Aragón.
Cronológicamente estas etapas pueden ir desde finales del siglo XV, hasta las primeras décadas del siglo XVI, y luego el chapitel que es obra del siglo XVIII, y fue costeado por el canónigo de Santa María Joseph Matheo, fallecido en 1775.
La torre presenta pilares adosados en las esquinas de planta cuadrada, que se decoran con pequeños motivos que los desmaterializan. Se divide en pisos a base de cornisas que la articulan horizontalmente. La decoración es la típica del siglo XVI, con la repetición que caracteriza a las torres del siglo XVI.
La base de la decoración será el rombo en todas sus variedades, desde el más sencillo, hasta buscando dobles relieves, e inscribiendo cruces en su interior.
El último cuerpo pierde completamente este tipo de decoración, que ya se va haciendo patente en la parte de las campanas, agudizándose en el remate antes del chapitel, donde la decoración en ladrillo en relieve adopta los nuevos motivos mñas cercanos al renacimiento.
TORRE Y AMPLIACIÓN DE LA IGLESIA DE SAN ANDRES
La iglesia de San Andrés de Calatayud fue ampliada en el siglo XVI, rompiendo su cabecera y realizando una nueva, además de un tramo con la misma altura que las tres naves, y cabecera poligonal de cinco lados. Se cubre toda esta ampliación con bóveda de crucería estrellada.
Lo más importante de las obras realizadas durante el siglo XVI, fueron en la torre. Donde sabemos que se decide su levantamiento el 2 de febrero de 1508.
Es de planta octogonal como la de Santa María, y su estructura interior sigue la misma que aquélla. La diferencia más destacable está al exterior, pues ésta de San Andrés resulta más grácil y fina, no sólo por sus menor proporción, sino también por los motivos en su distribución externa.
En vez de los gruesos pilares adosados en las esquinas a modo de contrafuertes, San Andrés presenta junquillos. Y como dice Borrás “ el hecho de que los vanos del primer cuerpo, en arco apuntado, vayan cerrados por celosías, le dan a la torre de San Andrés un aire más íntimo y recogido”.
El resto de la decoración también presenta en mi opinión una mayor finura compositiva. Desfilan toda una serie de motivos más variados que en Santa María, con exágonos, minúsculas cruces, óculos...
Remata todo el conjunto un pequeño cuerpo octogonal también, posterior con un óculo rodeado por dientes de sierra, y un chapitel bulboso.
CASCANTE DEL RIO, CELADAS, CORBALÁN Y CUBLA
Incluimos en este apartado un grupo de iglesias situadas en pueblos al sur de la provincia de Teruel. Tienen como denominador común el ser edificios construidos durante el siglo XVI en piedra, ya sea en mampostería o sillería, pero todas ellas presentan aleros de ladrillo con un bellísimo juego de luces.
CASCANTE DEL RIO
Villa de la provincia de Teruel situada en la margen izquierda del río Camarena. Destaca además de su alero, la torre mudéjar en ladrillo. Ésta se levanta sobre dos cuerpos en piedra sillar y encima otros dos octogonales en ladrillo. Conserva uno de los torreoncillos que suavizarían el paso del cuadrado al octógono, que no es más que un pináculo realizado en piedra.
El cuerpo octogonal tiene vanos de medio punto, con las esquinas matadas por pilastras en ladrillo aplantillado de cara abocelada. La única decoración son unos arquitos en ladrillo ciegos, formados por la aproximación de ellos en relieve, pero en negativo.
Dos aleros recorren la iglesia, uno sobre las capillas laterales y el otro sobre la nave.
Cronológicamente la torre es obra de finales de siglo XVI, por el amaneramiento que representa el dibujo que forman los arquitos.
CELADAS
Lugar de la provincia de Teruel en el Sistema Ibérico. Al pie de la sierra Palomera. Destaca con pleno sabor mudejarizante el alero de la nave principal. Es un bonito juego de entrantes y salientes, en un magnífico juego de luces. Comienza el alero tras una fila de dientes de sierra, y una espectaculares ménsulas en ladrillo en disminución, y una nueva fila de dientes de sierra.
El alero sobre de las capillas laterales es mucho más sencillo y también está realizado en ladrillo.
CUBLA
Lugar de la provincia de Teruel. Situado en el sistema Ibérico en la sierra Camarena, junto al arroyo de la Cañada. El alero se forma con las ménsulas en ladrillo en disminución y una fila de esquinillas.
IGLESIA DE NUESTRA SEÑORA DE LOS REYES
La villa de Calcena se encuentra situada en los barrancos que desaguan por la derecha en la cabecera del río Isuela, en la provincia de Zaragoza.
La iglesia parroquial de Nuestra Señora de los Reyes es una amalgama de estilos que comienzan en el románico, del que conserva su bella portada, pero construida principalmente durante el siglo XVI.
La obra mudéjar en ladrillo realizada durante ese siglo se concentra en dos actuaciones. El recrecimiento o remate de un contrafuerte a los pies de la iglesia, que presenta decoración de dientes de sierra normales y a tresbolillo, y un aspa encerrada en un recuadro, y la torre.
Sobre un alto basamento en piedra se colocó un cuerpo con dos vanos apuntados, y sobre ellos ya en el siglo XVI se culmina la torre con dos cuerpos campanarios. Ambos de planta cuadrada como el resto. Abren cada una de sus lados con sendos vanos en arcos de medio punto doblados en los dos cuerpos, escoltados por unas sencillas fajas de dientes de sierra. A pesar de la sencillez sabe el alarife resolver perfectamente el campanario con la colocación de estos cuerpos llenos de ritmo y lenguaje mudéjar, con la diferencia de ambos cubos superpuestos, disminuyendo el tamaño tanto en anchura como en altura en el cuerpo superior.
Es una obra, que como remate de la iglesia la podemos fechar en la segunda mitad del siglo XVI.
ÁBSIDE DE LA IGLESIA DE SAN MIGUEL
La iglesia de San Miguel de Belmonte de Gracián es un edificio construido en piedra sillar y mampostería, salvo la torre que se conservó del edificio anterior, y el ábside, en el que se conservó alguna parte, pero se recreció a la vez que la iglesia.
Cronológicamente se puede fechar a partir de la segunda mitad del siglos XVI, aunque la existencia de arcos apuntados nos puede hacer dudar de que la obra sea toda de este siglo, y más bien fuera durante el siglo en que se levantó la iglesia reaprovechado y recrecido, conservando la imagen que el pueblo tenía de su iglesia, como ocurrió con la de Aniñón.
A pesar de ser mucha la superficie a cubrir pocos van a ser los motivos utilizados en ladrillo en relieve. Esto nos recuerda la monotonía y repetición que se da ya en el “cansado” alarife del siglo XVI. Grandes paños de rombos en positivo y negativo, encerrados en paños, y filas de esquinillas, son las composiciones elegidas. Tan solo en el lado de la epístola, en el primer tramo aparecen aplicaciones realizadas a zig-zag, quizás restos de la primitiva iglesia, ya que es un motivo utilizado más en el siglo XIV que en el XVI.
Es el único ejemplo de ábside de siete lados y sin contrafuertes del siglo XVI, nos recuerda al de Pina de Ebro, pero éste sin decoración y anterior cronológicamente, lo que nos lleva a pensar en el reaprovechamiento del templo anterior.
IGLESIA DE SANTA MARIA DEL MAR
Localidad de la provincia de Zaragoza, situada en el Campo de Cariñena, junto a la sierra de Algairén, en una depresión bajo el alto de Paniza.
Como material en la construcción de la iglesia de Santa María del Mar se emplea fundamentalmente el ladrillo, pero nos encontramos con otras partes, sobre todo en la torre en su parte baja, que se aprovechó del castillo, donde aparece la mampostería reforzada con verdugadas de ladrillo.
Tiene cabecera poligonal de cinco lados, que se cubre con bóveda de crucería estrellada, que se logra con el entrecruzamiento de sus nervios rectos, sin combados. Las nervaduras arrancan de ménsulas talladas en yeso con una labor muy calada.
La nave se cubre de igual manera, lo que demuestra que la obra se realizó fundamentalmente en una sola campaña constructiva, aunque se aprovecharon muros de la antigua fortaleza.
Nos encontramos ante un espacio unitario, amplio, como una sola sala, en la que a pesar de las ampliaciones de las capillas laterales, conserva un ambiente de fuerte tradición mudéjar, que nos viene de siglos anteriores, con esas salas de ámbito y aspecto casi civil.
Conserva de la obra mudéjar dos capillas en el lado de la epístola. La primera se corresponde con el tramo recto del presbiterio. Es de amplias dimensiones, mucho mayor que la otra. Abre a la nave por medio de un arco, que ve decorada su rosca con motivos florales. Se cubre con bóveda de crucería en forma de retícula. La otra capilla de menores dimensiones, como ya hemos dicho, ocupa una espacio rectangular. Su bóveda sería de crucería, aunque hoy parezca de arista, ya que probablemente en alguna reforma se le picaron los nervios.
El resto de las capillas de la iglesia se realizaron a partir de 1649. Primitivamente la iglesia, sabemos por datos que se encuentran en el archivo parroquial, sobre un inventario realizado en 1583, tendría dos capillas en el primer tramo de la nave, lado del evangelio, y solo una en el lado de la epístola, pues la primera de dicho lado, en el tramo recto del presbiterio, se construyó un poco después.
Las sacristías, pues la iglesia tiene dos, se distribuyen a modo de “girola” tras el altar mayor.
Tuvo en el siglo XVI un coro alto a los pies que no conservamos, pues el actual coro bajo se terminaría en 1679, como está escrito en su sillería. La reja que lo cierra, de carácter renacentista, puede ser la que originariamente cerrara la última capilla del lado del evangelio y que se cita en el inventario de 1583.
La torre se aprovechó del recinto amurallado en su parte baja. Tiene planta cuadrada.
La escalera se escavó en el muro para alcanzar el cuerpo campanario. A partir ahí ésta se adosa al muro de la torre sin machón central, posiblemente sea obra posterior. Con ellas se llega al segundo piso de la torre, que se cubre con una bóveda de cañón en ladrillo.
Del exterior destaca la fachada con sus fajas de rombos, y dientes de sierra. Así como del bonito juego de luces del alero de la nave. Toda la decoración de ésta recorre la iglesia totalmente y tras la última restauración la podemos contemplar perfectamente en los pies de la iglesia. Encima de la faja superior de rombos, también circunda toda la iglesia una galería de arcos, ligeramente apuntados, doblados.
Tanto dentro como fuera de la iglesia podemos contemplar unos rosetones en fina labor de yeso que teniendo como base la sintaxis mudéjar de la repetición y centralización de estrellas y formas geométricas tan cercanas a la estética musulmana, hablan cierto lenguaje renacentista.
El cuerpo mudéjar de la torre, en ladrillo, presenta como decoración fajas de dientes de sierra, y zig-zag. Los vanos se abren con los arcos apuntados. Tras la última restauración hemos perdido el remate original de la torre en forma de templete, sustituido por una atosigante pirámide, de dudoso gusto, y extraño rigor artístico. Además se abrieron los primeros vanos, que estaban ciegos y decorados con filas de dientes de sierra.
Para terminar merece la pena destacar las claves en madera tallada y sobredorada que se aplican en la bóveda en su cabecera. La una sigue dentro de la línea renacentista, muy calada. La otra mucho más movida con aspecto giratorio, llena de finura y movimiento, nos recuerda a las del cimborrio de La Seo de Zaragoza.
La iglesia estaba pintada sobre un esgrafiado que simulaba piedra silla, y en parte baja de la torre aparece el esgrafiado como si fuera ladrillo.
Cronológicamente la obra se realizó en el primer tercio del siglo XVI. Con ampliaciones posteriores, como la capilla de la Virgen del Rosario a finales del mismo siglo, y las obras posteriores barrocas de las capillas del lado del evangelio, y el coro.
TORRE DE LA IGLESIA DE LA MAGDALENA
La villa de Los Fayos de encuentra al pie del Moncayo, en un impresionante paisaje protegida por una enorme roca.
La iglesia es un edificio de mampostería de estilo gótico del que destaca su torre realizada en ladrillo con cierto “regusto” mudéjar. Tiene planta cuadrada. El primer cuerpo se levantó en mampostería, para utilizar en los dos superiores el ladrillo con decoración en resalte.
El primer cuerpo realizado en este material presenta entre dos cornisas un gran rombo central, o dos aspas unidas, y dentículos en la parte superior. El segundo se articula con un gran vanos en arco de medio punto doblado, y a ambos lados un rombo con una cruz en la parte superior. Remata con una decoración en las esquinas que quiere imitar un “opus spicatum” , tan poco utilizado durante el siglo XVI.
Por lo amanerado de los motivos decorativos, podemos fechar esta torre en los últimos años del siglo XVI.
TORRE DE LA IGLESIA PARROQUIAL
Fuendejalón se encuentra en la provincia de Zaragoza, en la comarca de Borja, en un llano junto al barranco Reguero.
Como el resto de la iglesia, la parte inferior de la torre está construida en mampostería, y son los tres cuerpos superiores los que se realizaron en ladrillo. Se encuentra situada a los pies de la iglesia en el lado de la epístola, y es casi planta cuadrada.
La estructura interior cambia con el distinto empleo de los materiales. La baja(en mampostería) tiene machón central hueco en toda su altura, con les escaleras realizadas a base de tramos entre ésta y el muro de la torre. Pero al pasar al cuerpo mudéjar (en ladrillo) comienza una escalera de caracol situada en un ángulo de la torre, quedando el resto de la misma dividido en plantas superpuestas realizadas en madera con estructura adintelada.
Es la única torre mudéjar del siglo XVI que sigue este esquema, y nos parece recordar a la de Santo Domingo de Daroca del siglo XIII, que también presenta escalera de caracol en una esquina y plantas superpuestas.
Al exterior los tres cuerpos realizados en ladrillo, conforme ascendemos, van disminuyendo en su tamaño. Son como cubos superpuestos de una construcción infantil, marcando así un ritmo, que logra una mayor sensación de altura.
La decoración va a ser muy sencilla, y así dientes de sierra y fajas de cerámica en zig-zag, van a escoltar los vamos de medio punto doblados, y articular toda la torre.
Cronológicamente podemos fechar la torre si nos atenemos a la iglesia, en la segunda mitad del siglo XVI. El alarife mudéjar había resuelto mejor la utilización del ladrillo para la realización de los campanarios, y muchos de ellos comenzados en piedra, como el resto de la iglesia, se culminaron de esta forma.
EXTERIOR DE LA IGLESIA PARROQUIAL
La iglesia de Fuentes de Ebro se atribuye al arquitecto francés, Quinto Pierres Vedel, que hacia los años 1535-1545 reformaría sobre la base de una iglesia mudéjar anterior, la actual.
El arquitecto amplió la iglesia y la realizó con un gusto plenamente renacentista, pero al exterior la decoración del ásbide (ahora convertido en portada), puede encuadrarse perfectamente dentro del siglo XVI, por su sobriedad y sencillez. Sólo se le aplicó un paño con rombos, si hubiera sido obra anterior, dada la importancia de la Villa de Fuentes, creo que la decoración aplicada sería mayor.
Hay autores que opinan que Quinto Pierres Vedel era un artista “purista”, que huía del mudéjar autóctono, pero nos es del todo cierto, pues su última obra, que dejó inconclusa está “contaminada” de este estilo y es Santa María de Albarracín.
TORRE DE LA IGLESIA DE LA ASUNCIÓN
Lugar de la provincia de Zaragoza, apoyado sobre la montaña, donde su iglesia ocupa el lugar más alto.
De la iglesia parroquial , realizada en piedra sillar con una espectacular y renacentista galería, nos interesa la torre, que se construyó en ladrillo como en otras localidades.
La parte baja en piedra tiene planta cuadrada, y sobre ella se levantas los cuerpos de la torre en ladrillo, pero en planta octogonal. Para suavizar el paso de una a otra se colocan torreoncillos en las esquinas con aplicaciones cerámicas.
La torre octogonal se divide en dos cuerpos con escasa decoración, a excepción de una fila de esquinillas o dientes de sierra a tresbolillo, y la aplicación de fajas de cerámica. Los vanos se abren arco de medio punto, y en el primer cuerpo su parte baja se cierra y se decora el antepecho con un óculo.
En las esquinas del octógono se colocan sólidos y fuertes contrafuertes prismáticos, como es típico en las torres tardías del siglo XVI.
Por su estructura está emparentada cercanamente con las torres de Paniza o la de la más cercana de la parroquia de Monterde.
Como hemos dicho es un ejemplo tardío del siglo XVI, pudiéndose fechar más exactamente hacia 1598, fecha en que se terminaba la iglesia y este puede ser su colofón.
IGLESIA
Gañarul es un despoblado en el partido de Agón, muy cerca de Magallón, en la comarca de Borja. La iglesia como el pueblo se encuentran abandonados. Está completamente aislada de edificaciones.
Tiene cabecera plana, y al igual que el resto de la iglesia se cubre con bóveda de crucería sencilla. Las nervaduras arrancaban en los cuatros extremos de la iglesia de unas columnillas rematadas en capiteles, realizados en yeso, que alguno ha perdido.
También conserva algunas de las ménsulas centrales, bastantes lisas, ligeramente molduradas y de forma troncocónica invertida.
Por el exterior destaca la puerta de acceso realizada por medio de un arco tendido colocada en el lado de la epístola. Hay dos etapas constructivas que se pueden ver por la diferencia del alero empleado en una y otra, y en la faja en zig-zag que rodea la iglesia, que es más perfecta la realizada en la cabecera.
En el hastial de los pies tenía en lo alto una espadaña para la colocación de las campanas, que se ha derrumbado, conservándose solo el arranque del mismo.
Cronológicamente puede datarse en el siglo XVI, aunque es bastante arcaizante el uso de la bóveda de crucería sencilla y la decoración en zig-zag, aunque ésta también la encontramos en la excolegiata de Borja realizada en pleno siglo XVI, en la década de 1540, por Antón de Veoxa, y aquélla en la iglesia de Bulbuente.
IGLESIA DE SAN MARTÍN DE TOURS
Grisén se encuentra en la provincia de Zaragoza a orillas del río Jalón y del Canal Imperial de Aragón, siendo en su término donde se cruzan.
La iglesia está totalmente rodeada de edificios, salvo en su portada, siendo muy difícil su contemplación exterior.
Se utilizó para su construcción tapialete de piedra y yeso, sobre un basamento de piedra sillar de regulares proporciones. Sólo se utiliza el ladrillo para la torre, obra ya barroca.
Tiene cabecera poligonal de cinco lados, que se cubre con bóveda de crucería estrellada, bastante complicada. Arrancan las nervaduras de ménsulas que se engloban en una cornisa, que recorre toda la nave, obra posterior.
Consta además de dos tramos de nave casi cuadrados, cubiertos como en la cabecera con bóveda de crucería estrellada, bastante tendida. Como en el ábside tiene pequeñas claves en madera de forma de rosetas, que decoran la bóveda, y son obra de finales del siglo XVII.
En su origen era una iglesia muy modesta, tanto que carecía de capillas, coro... En la actualidad tiene una capilla dedicada a Nuestra Señora del Pópulo, realizada a principios del siglo XVIII. El coro parece obra del siglo XVII.
También la torre puede entrar dentro de esta segunda etapa constructiva y de ampliación de la iglesia entre finales del siglo XVII y primera mitad del siglo siguiente. Tiene planta cuadrada y se encuentra situada en el primer tramo de la nave, en el lado de la epístola.
Al exterior era un templo muy modesto como lo fueron los de Pinseque, y Torres de Berrellén, del que sólo destaca el pórtico de dudoso gusto estético, que contrasta con el magnífico interior de la iglesia mudéjar del siglo XVI.
AMPLIACIÓN DE LA TORRE DE LA IGLESIA DE SAN JUAN BAUTISTA
Del extraordinario conjunto de la iglesia fortaleza de Herrera de los Navarros, el cuerpo campanario de la torre, que sería el sustituto de otro anterior realizado como el templo en el siglo XIV.
En el siglo XVI, probablemente en su segunda mitad se añadió este campanario de planta cuadrada como el resto de la torre. Está decorado con fajas de esquinillas a tresbolillo,y fajas de rombos. Los vanos para la colocación de las campanas son en arco de medio punto doblado. Tras la última restauración se suprimió el remate octogonal que tenía la torre, obra barroca, como la ampliación de la iglesia, y se le sustituyó por unas pesadas almenas y una pirámide de torre de castillo, que la empequeñecen visualmente.
Aunque el conjunto no desmerece y no se aprecian a primera vista grandes diferencias entre la parte correspondiente a la torre del siglo XIV y la ampliación del XVI, más detenidamente podemos comprobar la variedad de decoración, y de los motivos empleados en los cuerpos inferiores, con la monotonía y repetitividad que se aprecia al llegar al campanario, tan propio del siglo XVI.
IGLESIA PARROQUIAL DE SANTA MARIA LA MAYOR
Hijar aunque está en la provincia de Teruel, pertenece al arzobispado de Zaragoza. Se encuentra sobre una colina en la margen derecha del río Martín.
La iglesia se levanta en lo más alto de la villa, junto a los restos de una primitiva fortaleza. Se construyó en ladrillo sobre una basamento de piedra sillar.
Como ocurre con la iglesia de San Martín en Belchite, ésta también sufrió una doble transformación a lo largo de los siglos. Fue primero un edificio con nave única, realizado en el siglo XIV. Durante el siglo anterior se recreció y cambió su cubierta por una de crucería estrellada bastante complicada, tanto en la cabecera como en los tramos de la nave Se le añadieron capillas, una por cada tramo. Y al exterior se continuó con la decoración en rombos que ya presentaba el ábside, por el resto de la nave.
En el siglo XVIII sufre de nuevo una profunda reforma. Se intercomincan las capillas en el interior, pareciendo así una iglesia de tres naves, y se le añaden otras nuevas. Y al exterior se le dota de una nueva fachada, y se levanta una torre, todo en ladrillo, decorada con motivos, que recuerdan al mudéjar, aunque hablan otro lenguaje.
Así pues, cronológicamente la iglesia dentro del siglo XIV constaría de la cabecera y el primer tramo de la nave con sus correspondientes capillas en el tramo recto del presbiterio. Posteriormente se ampliaría con un tramo más de la nave, ya en el siglo XVI, como se denota al exterior en la decoración. Además se cambia totalmente la cubierta de la iglesia. En los siglo XVII y XVIII se realizó el resto de las obras, para culminar con la fachada y la torre. Se amplian las capillas laterales, quedando convertida en una iglesia de tres naves, se construyen una nuevas, que se cubre con cúpula con linterna, se hace el “deambulatorio” por detrás del ábside, y la sacristía.
ERMITA DE NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES
Lugar de la provincia de Teruel al pie de la sierra de Javalón, en la serranía de Albarracín.
La ermita se encuentra en las afueras del pueblo, en un paraje idílico, con un verde prado delante y rodeada de árboles. Se construyó a base de mampostería, con la utilización del ladrillo solo para el alero. La portada, que es un sencillo arco de medio punto se construyó en sillería.
En el interior nos sorprende con una bóveda de crucería estrellada en la cabecera, decorada con pinturas populares barrocas, algo toscas. El resto de la ermita no se cubre con bóveda, sino en madera. Es una techumbre del tipo de parhilera. Está dividida en dos tramos y la decoración es sencilla a base de estrellas.
Al exterior destaca el alero, que sigue la tradición de la iglesias, que aunque se realizan en piedra, guardan el ladrillo para crear un bonito juego de luces.
Se puede fechar por las características de su bóveda de crucería en la mitad del siglo XVI, con las reformas posteriores del pintado de la misma y la construcción de una pequeña sacristía.
TORRE DE LA PARROQUIA DE SANTA ÁGUEDA
La iglesia de Lagata debió de ser en su origen un edificio mudéjar de modestas proporciones, pero en la actualidad sólo conserva de su primitivo estado la torre, y unas ménsulas en madera que sustentan el coro.
La torre realizada en ladrillo, presenta en sus estructura interna las escaleras de tramos sin machón central. Tiene planta cuadrada y está situada a los pies de la iglesia en el lado del Evangelio.
Por el exterior se divide en dos cuerpos cuadrados, y dos octogonales, más el remate. De pequeñas dimensiones y proporciones , y con escasos recursos tantos técnicos como decorativos, pero a pesar de todo con cierto encanto.
En el segundo cuerpo cuadrado vemos el detalle típicamente mudéjar, de dos vanos de medio punto doblado y con una fila de dientes de sierra en la parte superior. Los cuerpos octogonales pueden ser una continuación de obra seguidamente a los anteriores. Tiene vanos de medio punto y pilastras adosadas en las esquinas.
Se puede fechar su construcción a finales del siglo XVI, en su parte de planta cuadrada, siguiendo a continuación el cuerpo octogonal, obra inmediatamente posterior, pero ya del siglo XVII.
IGLESIA PARROQUIAL DE LA MAGDALENA
La iglesia de Lécera es un gran edificio en ladrillo y mampostería, conjunto y resumen de muchas épocas, que se han ido superponiendo una encima de la otra, afectando a distintos espacios y varias ampliaciones, partiendo del primer núcleo mudéjar.
Una primera etapa abarca la cabecera y dos tramos, realizados en estilo mudéjar durante el siglo XIV. Posteriormente se modifican las cubiertas de la cabecera y primero de los tramos, en éste se colocó una cúpula.
Ya en el siglo XVI se realizaron otros dos tramos más de la nave hacia los pies. Se cubrieron con bóveda de crucería estrellada complicada. Todo el conjunto se completó con una fuerte reforma, que enmascaró el mudéjar anterior. Durante el siglo XVII se cambia la cubierta de la cabecera, se colocó una cúpula en el siguiente tramo, abriéndole un crucero de amplias dimensiones, con una capilla casi del tamaño de la iglesia en el brazo derecho del mismo. Se respetó el siguiente tramo y los dos del siglo XVI, pero se hicieron obras en las capillas laterales, comunicándolas entre sí, pareciendo la iglesia ahora de tres naves. Se le añade un nuevo tramo a los pies, se le coloca un coro alto y se construye una nueva portada y una torre esbeltísima, barroca, decorada con motivos de sabor mudéjar.
Al exterior como obra mudéjar del siglo XVI, destaca en los dos tramos de la nave, que están realizados en mampostería, y con ventanas a modo de galería en arco de medio punto, pero toscamente realizadas en ladrillo.
Cronológicamente la obra correspondiente al siglo XVI, puede fecharse en la segunda mitad del mismo , dada la complicidad de la bóveda, que en las reformas barrocas fueron decoradas con una profusa pintura con temas vegetales, y la colocación de claves en madera tallada.
TORRE DE LA IGLESIA DE NUESTRA SEÑORA DE LA ASUNCIÓN
De la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Leciñena, que es un notable edificio de planta de salón, edificado en piedra sillar de buenas proporciones, nos interesa la torre que se levantó en el lado noroccidental del edificio. Edificada enteramente en ladrillo y en dos épocas mudéjares, siglo XV y XVI.
Si la parte correspondiente al siglo XV es anterior a la construcción de la actual iglesia, la parte correspondiente al siglo XVI es coetánea a la misma, estamos así pues ante otro ejemplo de iglesia de cantería, pero que levanta la torre en ladrillo y en estilo mudéjar, aparte de conservan restos anteriores del mismo material.
Es muy poco lo conservado del siglo XVI, parece más bien un “enchufe” entre la parte respetada del siglo XVI, con el cuerpo campanario, que ha desaparecido, siendo sustituido por un cuerpo ya barroco. Es posible que el campanario original tuviera planta octogonal, si vemos cómo la piedra de la nave de la iglesia avanza introduciéndose su alero dentro del espacio cuadrado de la actual torre.
En la parte del siglo XVI se aplicó una decoración con una faja de rombos sobre la que se coloca una galería de ventanas en arco de medio punto, meramente decorativa, pero decora la rosca con un leve resalte de los ladrillos, que nos recuerda a una galería de ventanas de un palacio en Alagón.
Como hemos dicho el campanario actual es obra barroca del siglo XVIII, pero conserva curiosamente la tradición de colocar en su parte alta unos torreoncillos que suavizan el paso al remate octogonal.
TORRE DE LA IGLESIA PARROQUIAL
De la iglesia parroquial de Luesma, hoy en ruinas, y hundida en gran parte, nos interesa el breve detalle mudéjar que presenta la torre.
Se encuentra localizada en la cabecera de la iglesia, lado del evangelio. Es de planta cuadrada, y presenta un primer cuerpo realizado en mampostería liso completamente, para pasar al segunda ya en ladrillo, menos desarrollado, que se decora con una fila de dientes de sierra y sobre ella una faja de ladrillos en zig-zag , motivo poco difundido durante el siglo XVI, pero aquí torpemente logrado, no con la colocación del ladrillo a sardinel, como sería lo lógico, y aparece en Borja o en Gañarul.
Cronológicamente la obra mudéjar se puede fechar en el último tercio del siglo XVI, pues encima tiene otro cuerpo ya barroco.
TORRE DE LA IGLESIA PARROQUIAL DE SAN FRANCISCO DE ASÍS
La iglesia de Lumpiaque sería el típico edificio mudéjar de una nave con capillas entre los contrafuertes, al igual que lo fueron las iglesia de pueblos cercanos como Figueruelas o Cabañas de Ebro, pero aquí se reformó más someramente que en los otros dos. Se ampliaron en profundidad las capillas, y se cambió la cubierta por una de bóveda de lunetos, perdiendo así su ambiente mudéjar, aunque conserva parte de la planta y algunos muros.
La torre se construyó con mampostería para la parte baja y ladrillo en el resto. Al interior presenta machón central cuadrado como la torre, hueco en toda su altura. Las escaleras a base de rampas discurren entre éste y la torre.
Al exterior tras el primer cuerpo en mampostería , restaurado y simulando piedra sillar, se levantan dos cuerpos mudéjares en ladrillo y otro de estilo barroco, que se amplio cuando se reformó la iglesia.
La decoración mudéjar se resume en la aplicación de esquinillas colocadas a tresbolillo todas ellas, a un paño de rombos, así como a rombos que escoltan los vanos, que tuvieron funciones de campanario en el segundo cuerpo de ladrillo, que aquí aparecen en “hueco relieve”. Destacan también las ménsulas en ladrillo, que dividen los cuerpos, y las clásicas almenas escalonadas.
Cronológicamente la torre la podemos fechar dentro del siglo XVI por los motivos decorativos, tan reiterativos. Además aparecen las ya citadas almenas escalonadas, que separan los cuerpos de la torre, que son empleados en la segunda mitad del siglo XVI, a partir de las décadas de 1540 y 1550.
IGLESIA PARROQUIAL DE SANTA ANA
Localidad de la provincia de Zaragoza, en la puerta del Campo de Romanos, a orillas del río Huerva.
La iglesia es un edificio construido en ladrillo con una nave y torre octogonal a los pies. En 1544 en una visita pastoral de Don Hernando de Aragón mandaba que se ampliara (se hiciera casi de nuevo), toda la iglesia a partir de las capillas de San Antonio y de Santa Ana, que se respetaron e incluyeron en el nuevo templo. En 1550 en otra visita ahora del abad de Veruela Don Lope Marco se vuelve a insistir en que se acaben las obras. En 1576 ahora como visitador el Licenciado Joan Perez de Artieda vuelve a ordenar la conclusión de las obras .Ya en 1590 será cuando se concluyan las obra con la colocación del coro y la realización del tramo correspondiente.
Tiene ábside poligonal de cinco lados que se cubre con bóveda de crucería estrellada. Arrancan las nervaduras de ménsulas talladas en yeso con forma de querubines alados.
La nave consta de dos tramos de grandes proporciones y uno de menores dimensiones.
Entre el primer y el segundo tramo hay una ligera etapa constructiva, la bóveda cambia un poco, aunque ambas son de crucería estrellada. Al exterior un grueso contrafuerte divide ambas zonas, e interiormente se nota una grieta de la deficiente soldadura entre un tramo y otro. Además en el segundo tramo se pierde el esgrafiado, que sí presentaban la cabecera y el primer tramo.
Así pues, de 1544 a 1550 se realizarían la cabecera y el primer tramo, llegándose a concluir el segundo hacia 1576, y el último como ya hemos dicho en 1590.
El espacio interior ofrece una gran unidad, amplio, y una sala compacta, sin ampliaciones, ni retoques que lo desvirtuen. Conserva todavía la tradición musulmana (almohade sobre todo) y mudéjar de los siglos anteriores, aunque se ha perdido el verdadero y auténtico ambiente, ya por lo avanzado de la fecha de construcción, y las fuertes influencias renacentistas en lo decorativo. Los vanos por ejemplo decoran su intradós con candelieri.
La nervaduras arrancan de unas ménsulas como en la cabecera y de una fina moldura que recorre toda la iglesia desde la cabecera a los pies.
Tiene un coro alto a los pies, elevado sobre dos columnas de orden pseudo-clásico toscano, con basa y collarino antes de un sencillo capitel, y elevadas sobre un plinto circular, para lograr mayor altura. Este tramo correspondiente al coro se cubre con bóveda de crucería estrellada siguiendo la línea de los tramos anteriores. En el siglo XVI se construyó primero un coro bajo, y este es una obra realizada en 1782, cuando se mandó ponerlo en alto y abrir una puerta bajo él, que no llegó a realizarse.
Las capillas laterales se colocan entre los contrafuertes. Se corresponden dos por cada tramo de la nave. Se abren a ésta por medio de arcos de medio punto doblados. Los contrafuertes están abiertos y se comunican entre sí. Son poco profundas y se cubren de distinta forma, marcando de esta forma probablemente su distinta etapa de construcción.
Las dos mencionadas de San Antonio y Santa Ana al principio, son las primeras del lado del evangelio y se cubren con bóveda de crucería sencilla, y su intercomunicación se hace por medio de un arco apuntado. No así las restantes que se cubren con bóveda de crucería estrellada y su comunicación es irregular, lo que demuestra que se abrieron después de estar construídas. La sacristía actual se levanto posteriormente sobre el solar de la ya existente anteriormente, que se realizó hacia 1544.
La torre colocada a los pies en el lado de la epístola, es de planta octogonal, con basamento de piedra sillar hasta casi los dos metros de altura. En un principio estaría casi aislada del edificio, porque el tramo del coro se realizó después que aquélla.
Tiene en su interior un machón central de forma circular estando las escaleras apoyadas a éste y al muro de la torre. Originariamente serían de madera, estando la torre hueca totalmente. Entre 1673 y 1676 se ordenó la construcción del machón central dado el mal estado que presentaban las escaleras de madera. Bajo la torre queda un espacio donde se colocó primitivamente la pila bautismal.
Externamente la fábrica de ladrillo de esta iglesia presenta una gran unidad, apenas sin retoques de otras épocas apreciables a simple vista. Gracias a estar completamente aislada de los siempre molestos edificios, que se acogen a los muros de estas sólidas edificaciones, podemos contemplar el maravilloso espectáculo de perfección compositiva y de equilibrio de toda la iglesia, de la que destaca la galería de ventanas superior, así como no su torre campanario muy decorada.
La galería de ventanas, con arcos de medio punto sin doblar, recorre toda la iglesia excepto el muro de los pies, obra como hemos visto posterior. Bajo ella una fila de rombos realiza el mismo recorrido. Además en el ábside se decora con una fila de dientes de sierra.
La fachada de los pies tiene una galería individualizada de ventanas en arco de medio punto doblados, articulados por una imposta, obra ya del siglo XVII, y bajo ellos una triple arcada de iluminación para el coro. Se nota la unión por la diferente calidad del ladrillo entre la parte baja con la superior donde empiezan los tres vanos, marcando una etapa distinta de construcción.
La torre es un magnífico ejemplar de planta octogonal con contrafuertes en las esquinas. Se divide en cuerpos articulados por cornisas en ladrillo. Se decora con los típicos motivos empleados en el siglo XVI, esquinillas, rombos, óculos, y vanos meramente decorativos en arco de medio punto doblado, y la aplicación de cerámica en la parte superior. Sólo en la parte baja aparece un motivo decorativo especial, un recuadro que enmarca una curiosa mezcla entre aspa y rombo en triple relieve.
TORRE DE LA IGLESIA DE SAN ANDRES
Lugar de la provincia de Zaragoza, situado en la margen izquierda del río Perejiles.
La iglesia conserva de su primitiva construcción el ábside y la torre., el resto sufrió una fuerte reforma barroca que desfiguró totalmente el edificio mudéjar.
La torre es un ejemplo tardío dentro del siglo XVI. La podemos fechar a finales del siglo, pudiendo fecharla su culminación, como aparece escrito epigáficamente en una piedra del basamento en 1591.
La torre se encuentra ubicada en el lado de la epístola junto al tramo recto del presbiterio, al igual que su vecina de Orera y la de Santa María de Calatayud, y curiosamente las tres sufrieron una fuerte reforma barroca conservando tan sólo el ábside al exterior de la primitiva construcción.
El ábside conserva pocos elementos de época mudéjar de los que destacan la galería de arcos de medio punto doblados y un vano en arco apuntado. El resto de la iglesia carece de la misma, posiblemente la perdió tras la reforma.
La torre en su interior presenta machón central cuadrado, hueco en toda su altura. Las escaleras se realizan a base de tramos entre éste y el muro de la torre, como es típico a finales del siglo XVI.
Al exterior se divide en tres cuerpos, siendo el primero realizado en piedra sillar y los restantes en ladrillo. Éstos se decoran con rombos o cruces de múltiples brazos, que recorren toda la torre, ya bien sea en paños de sebka, o decorando el interior de los vanos tapiados en el segundo cuerpo. Aparecen también esquinillas, óculos, y cornisas decorativas, que articulan toda la torre. Un motivo casi olvidado en estas fechas que encontramos en élla son los exágonos en amplios paños, llevando cruces inscritas en su interior en el superior.
La disposición de grupos de esquinillas en pequeños paños, que rellenan las enjutas de los vanos nos da paso a la aplicación de este motivo en siglos posteriores, sobre todo en la provincia de Teruel, como en Burbáguena o en Cosa.
Se aplican una rosetas de cerámica vidriada en verde y blanco, en bandas a la altura de los arranques de los arcos de medio punto.
IGLESIA PARROQUIAL DE SANTA ANA
Villa de la provincia de Zaragoza junto al río Ginel en la comarca de Belchite.
La iglesia construída en ladrillo, tiene cabecera poligonal de cinco lados que se cubre con bóveda de crucería estrellada bastante complicada, y con la claves decorada con pequeñas rosetas en yeso. Esta bóveda arrancaría de ménsulas sencillas que se han visto ocultas bajo la imposta corrida realizada en alguna reforma posterior al siglo XVI.
La nave tiene cuatro tramos, cubiertos como en la cabecera con bóveda de crucería estrellada. En cada tramo se abre una capilla a cada lado comunicas entre sí. En el siglo XVII se adosaron pilastras clasicistas y una imposta corrida en voladizo.
Al estar intercomunicadas las capillas su aspecto interno es de una iglesia de tres naves. Además el arco de las capillas correspondiente al tramo recto del presbiterio se abrió en toda su altura en época de la reforma barroca, simulando así un crucero. Éstas se ampliaron y se cubrieron con cúpula con linterna sobre pechinas.
El resto de las capillas se cubren con crucería sencilla, en las que los diagonales se han curvado.
Tiene coro alto a los pies de la iglesia, que se levanta sobre un arco tendido, y una bóveda de crucería sencilla, donde destacan las claves, con rostros humanos fantásticos, una “L” enmarcada en un círculo, y la central con un fino motivo floral estilizado.
La estructura interior de la torre, situada a los pies de la iglesia, es hueca en toda su altura, con las escaleras adosadas al muro de la misma, careciendo de machón central.
Al exterior destaca su portada, muy deformada por sucesivas restauraciones, formada por un gran arco en medio punto que engloba el óculo de iluminación del coro, y la torre. Tiene cuatro cuerpos, los tres inferiores de planta cuadra, y el superior octogonal que parece ser obra de un recrecimiento posterior.
En el segundo cuerpo es donde se concentra la decoración, con dos paños de rombos, siendo de mayor tamaño el inferior, y entre ambos una fila de esquinillas. El tercer cuerpo fue el campanario con dos amplios vanos por cada lado en arco de medio punto doblado decorados con esquinillas. Es curioso como sobre los arcos aparece un enmarcamiento a modo de alfíz.
El cuarto cuerpo, como ya hemos dicho, es obra posterior. De planta octogonal con pilastras en las esquinas, y un vano por cada paño.
De los cuerpos mudéjares destaca la estructura constructiva de realizar conforme se asciende, cada uno tiene menores proporciones en anchura. Ritmo compositivo que aún se conserva en el siglo XVI, como vemos en Peñaflor y mejor aún en Alcubierre.
Cronológicamente la iglesia, por el tipo de bóveda de crucería estrellada que presenta, por la estructura interior de la torre, y por la escasez y sencillez de los motivos decorativos que ésta presenta, la podemos fechar a partir de la mitad del siglo XVI. Siendo además un edificio que se llevó a cabo en una sola etapa constructiva. Posteriormente fue reformada en época barroca en sus capillas laterales en el tamo recto del presbiterio, las pilastras y cornisas del interior, así como el cuerpo octogonal de la torre. Tras la guerra civil de 1936 se realizaría la reconstrucción de la actual portada.
IGLESIA PARROQUIAL DE LA ASUNCIÓN
Villa de la provincia de Zaragoza a orillas del río Isuela, tributario del río Jalón. Todo el pueblo se apoya bajo el soberbio castillo.
La iglesia se levanta en el centro del pueblo, rodeado de edificaciones, salvo la plaza a la que se abre. Sufrió una restauración en el último tercio del siglo XX que le privó de la portada original, colocándose delante de ella un anacrónico pórtico.
Se utilizó para la construcción mampostería en la mayoría de sus muros y ladrillo para la torre y contrafuertes fundamentalmente.
La iglesia tiene cabecera poligonal de cinco lados cubierta con bóveda de crucería estrellada, con un perfil ligeramente apuntado. La nave de dos tramos se cubre con el mismo tipo de bóveda. En el siglo XVIII se le añadió una capilla que se cubre con cúpula con linterna sobre pechinas. Tiene un sencillo coro alto a los pies sobre estructura adintelada. La torre se sitúa a los pies en el centro del hastial, y parece que se pudo aprovechar en su parte baja de alguna construcción anterior. Tiene planta cuadrada con machón central, hueco en toda su altura. El paso al cuerpo octogonal se realiza por medio de trompas de ángulo en ladrillo, colocados en disminución de su tamaño.
Al exterior, como ya hemos dicho perdió su portada original, que consistía en un arco apuntado, que encerraba a otro carpanel, resultando entre ambos un tímpano. En la misma fachada sur donde se encuentra el acceso a la iglesia, queda el único resto sin estar oculto entre edificaciones, entre dos contrafuertes un paño enlucido y encalado. Pero se puede observar bajo la capa de cal , que el yeso se ha cuarteado, mostrando un dibujo de cruces de múltiples brazos, en fila de tres. Puede ocultar un paño de sebka. Este trozo se conoce popularmente en el pueblo como el “enrrejolao”, haciendo posiblemente alusión a una labor realizada en rejola o ladrillo.
La torre exteriormente tiene dos cuerpos cuadrados uno realizado en mampostería con refuerzo de ladrillos en las esquinas, y otro superior, ya en ladrillo, donde comienza la decoración. El tercer cuerpo es octogonal con contrafuertes prismáticos en las esquinas. Es donde se concentran los motivos decorativos escoltando los vanos del campanario.
Cronológicamente, según algunos datos del archivo parroquial y analizando estilísticamente la iglesia, podemos pensar que se comenzara a edificar en parte durante la campaña que realizó Don Hernando de Aragón, como arzobispo de Zaragoza a mitad del siglo XVI, pero no se culminaría la obra hasta finales de siglo o principios del siguiente, ya que hasta 1609 no se colocó el altar mayor.
TORRE DE LA IGLESIA PARROQUIAL DE LA ASUNCIÓN
Lugar de la provincia de Zaragoza en el piedemonte de la sierra de Pardos. En la falda de una colina coronada por los restos del castillo se extiende todo el caserío.
La iglesia es el típico edificio que tras haberse construido en mampostería y sillar, se dotó de un campanario en ladrillo. La torre se encuentra situada a los pies de la iglesia en el lado del evangelio. Al interior presenta machón central de planta cuadrada en toda su altura aunque la torre cambie en el cuerpo de campanas a planta octogonal. Las escaleras discurren entre áquel y el muro de la torre, conseguidas por la aproximación de ladrillos colocados a soga y tizón. El paso del cuerpo cuadrado al octogonal se hace por medio de trompas de ángulos en el mismo material.
Al exterior la torre se levanta con dos cuerpos de planta cuadrada, el primero realizado en mampostería y el segundo en ladrillo con la clásica decoración mudéjar del siglo XVI.
Los tres cuerpos octogonales tiene pilastras adosadas en la esquinas, y se articulan tras el primer cuerpo que presenta paños de rombos, a base de vanos en arcos de medio punto doblados, cornisas, fajas decorativas entre impostas de cerámica verde, blanca y amarilla, óculos y algún pequeño paño de rombos, terminando con una fila de dientes de sierra La torre conforme va ganando en altura, va disminuyendo rítmicamente en anchura cada cuerpo, siendo cada vez más finas y menos profundas las pilastras, que además se decoran con esquinillas, para una mayor desmaterialización.
Cronológicamente la podemos fechar en la segunda mitad del siglo XVI, tanto por la sencillez de los motivos decorativos, y su monótona aplicación, así como por su estructura. Se puede emparentar con la de la iglesia de Paniza, y Fuentes de Jiloca, aunque su estructura interior es original en su planteamiento.
TORRE DE LA IGLESIA PARROQUIAL
Localidad de la provincia de Huesca cerca del pantano de la Sotonera a orillas del río Gállego. La iglesia parroquial es un edificio que presenta en la actualidad tres estilos constructivos. Conserva el ábside románico en piedra sillar de buenas proporciones, la torre mudéjar realizada en ladrillo y levantada sobre áquel, y la nave de la iglesia, que es una obra ya barroca.
Al interior el templo se ha reorientado, y el ábside románico hace ahora las funciones de coro a los pies de la iglesia. En el siglo XVI se le cambió la cubierta por una de crucería estrellada. La torre se levanta sobre él, y se accede a su interior por una escalera adosada al muro hasta ganar la altura de un cuerpo formado por una galería de arcos de medio punto, que dan paso a la torre en sí. Está hueca en toda su altura, con una escalera de tramos que se adapta a la planta octogonal que presenta la torre.
Al exterior podemos contemplar como obra del siglo XVI, la galería de vanos con arcos de medio punto doblados, articulados por cornisas, y encima tras un breve tejadillo, la torre de planta octogonal con contrafuertes en las esquinas dividida en dos cuerpos.
El primer cuerpo concentra la decoración con dientes de sierra y un rombo. El segundo cuerpo, de menor anchura y altura, hace las funciones de campanario. Tiene vanos abiertos en arco de medio punto y remata la torre con una doble fila de esquinillas.
Podemos considerar la torre como obra de la segunda mitad del siglo XVI, por su estructura interna, hueca en toda su altura, por su exterior de planta octogonal con contrafuertes en las esquinas, y por la sencillez de motivos decorativos.
IGLESIA DE LA PURÍSIMA CONCEPCIÓN
Lugar de la provincia de Zaragoza junto al río Jiloca. Fue un pueblo amurallado del que conserva algún torreón y un par de puertas del recinto. La misma torre como veremos, de la iglesia presenta un aspecto civil-militar.
El templo se edificó en mampostería con verdugadas de ladrillo como refuerzo en las esquinas, y en los contrafuertes, así como en la parte superior de la fachada y de la torre, y también en toda la torre barroca.
Tiene cabecera poligonal de cinco lados, que se cubre con bóveda de crucería estrellada bastante complicada. La nave tiene cuatro tramos y se cubre de igual forma, formando un “encaje” que nos recuerda a las bóvedas de la iglesias de Paniza, o Santa María de Albarracín. La reforma barroca colocó pilastras y una volada cornisa que recorre tanto el ábside como la nave.
Tiene capillas laterales, una por cada tramo, que en su origense cubrirían todas con bóveda de crucería estrellada, pero algunas fueron modificadas en la reforma barroca, y se les colocó cúpulas. La sacristía situada en el lado de la epístola del presbiterio se cubre con la misma bóveda que las capillas laterales.
El coro es alto y se encuentra a los pies de la iglesia. Se apoya en pilastras en sus esquinas con un atrevido arco que se lanza a lo ancho de toda la nave. Bajo él se cubre con una bóveda de crucería estrellada.
Existen dos torres a los pies, pero de diferente época constructiva cada una. La realizada en el siglo XVI se sitúa en el lado del evangelio, es de planta cuadrada, y su estructura interior es a base de salas superpuestas. La otra torre, también de planta cuadrada, corresponde a la reforma barroca del siglo XVIII.
La iglesia en su conjunto interno parece tener tres naves, ya que las capillas se encuentran intercomunicadas entre sí, rompiendo el muro de los contrafuertes.
Al exterior las dos torres flanquean una sencilla porta realizada en piedra de estructura muy clásica. Se remata con la típica galería de arcos de medio punto doblados.
La torre levantada en el siglo XVI, como he dicho al principio de aspecto civil, se construyó en mampostería, como la iglesia, con los ladrillos reforzando las esquinas. Nos recuerda a la torre de San Miguel de Ambel. Se divide en dos cuerpos. El primero de grandes proporciones llega hasta la altura de la nave de la iglesia. Es un muro liso, sólo interrumpido por alguna ventana de estructura adintelada, de la que destaca la artística reja del lado Noroeste.
El segundo cuerpo, ya en ladrillo, tiene tres vanos por cada lado, en arco de medio punto articulados por cornisas, y un óculo en el antepecho.
Son escasos los datos que aporta el archivo parroquial sobre la fecha de construcción del templo, pero no se puede admitir la fecho del siglo XV, como aparece en muchas publicaciones. La complejidad sólo de las bóvedas, así como la estructura de la iglesia nos lleva a afirmar que la iglesia pudo realizarse en su parte fundamental en la segunda mitad del siglo XVI. Posteriormente en el siglo XVIII se cambiarían la cubierta de algunas capillas, se decoraría al gusto el interior, y se levantaría, como obra fuerte, la nueva torre.
TORRE DE LA IGLESIA DE SAN MIGUEL
Barrio de Zaragoza situado en la orilla derecha del río Ebro. La primitiva iglesia fue derribada en 1963, y de ella se conservó tan sólo la torre.
Se divide en dos cuerpo. El primero de planta cuadrada, con la parte baja sin decoración, ya que era la parte que se unía a la iglesia. La parte superior con vanos en arco ligeramente apuntados, se decora con rombos y una fila de dientes de sierra.
El segundo cuerpo tiene planta octogonal, es decir estamos ante una torre de las denominadas mixtas. Aunque parece obra ligeramente posterior. Tiene pilastras en las esquinas y vanos con arcos de medio punto doblados. En la última se añadieron unos torreoncillos, quizás demasiado desarrollados, de planta circular, no sabemos el por qué de dicha planta, que nos es típica en las torres mudéjares del siglo XVI, para suavizar el paso del cuadrado al octógono.
En su interior está hueca, sin machón central y con las escaleras realizadas a base de tramos adosadas al muro de la torre.
Está documentada que esta torre fue levantada por el maestro Gaspar de Pex en 1545.
TORRE-CIMBORRIO DE SANTA MARÍA
Ciudad de la provincia de Huesca junto a la desembocadura del río Sosa, afluente del Cinca.
Es difícil el acertar exactamente la denominación atribuible a esta construcción. Por un lado podemos denominarle cimborrios nos atenemos a su localización en la parte central del crucero. Pero por otro lado no es la típica estructura si lo comparamos con los de las catedrales de Zaragoza, Tarazona o Teruel, ya que éste es una simple bóveda con ocho lados.
Se levanta toda la estructura sobre un basamento de piedra sillar. Al exterior el ladrillo comienza a emplearse en el último tercio de la planta cuadrada , mientras que en su interior se forra con piedra.
La decoración es la clásica en las obras mudéjares del siglo XVI, un paño de rombos, rodeando un vano en arco de medio punto doblado, y coronando este cuerpo una serie de arquitos a modo de pequeña galería, que nos recuerda a la torre de Leciñena.
El cuerpo octogonal se divide en dos pisos. Arcos de medio punto, pilastras que matan las esquinas, y bandas de rombos.
Puede fecharse esta obra en la segunda mitad del siglo XVI.
AMPLIACIÓN DE LA IGLESIA DE SAN MARTÍN
A finales del siglo XVI la iglesia se reorientó elevándose un nuevo presbiterio. Actualmente ha vuelto a su orientación primitiva. Se construyó una nueva cabecera formada por un tramo cuadra, más estrecho que la nave, cubierto con bóveda de crucería sencilla, flanqueado por dos espacios, hoy con distintos usos, que serían sendas sacristías..Se cubren ambos con bóveda de crucería estrellada.
Tal vez como dice Gonzalo Borrás esta ampliación tuviera que ver con la lauda sepulcral que sobre el mismo reza: Aquí está sepultado Martín Sisamón. Murió en 10 de Enero año 1612.
Al exterior destaca la galería de ventanas en arco de medio punto, que sanea el edificio, evitando que el peso del tejado caiga directamente sobre la bóveda, que deformó la primitiva iglesia, pero que a su vez la unificó con la nueva ampliación, perdiendo su condición de iglesia fortaleza del siglo XIV.
El muro del presbiterio se decoró con sencillas filas de esquinillas, que contrastan fuertemente con la magnífica fachada original.
IGLESIA PARROQUIAL DE LA PIEDAD
Lugar de la provincia de Zaragoza situado a orillas del río Moyuela, afluente del Aguas Vivas.
Los materiales empleados en su construcción son piedra sillar, ya que en un principio se comenzó la iglesia en este material, y ladrillo, material con el se terminó en estilo mudéjar.
Tuvo en su origen una cabecera poligonal de cinco lados, que hoy está cortada por la ampliación que sufrió en el siglo XVII, con el adosamiento de un crucero y dotación de una nueva cabecera de planta plana.
Con los restos que se conservan de la primitiva cabecera, hoy convertida en un tramo más de la nave, de menores dimensiones que el resto de tramos, podemos decir que la bóveda era de crucería estrellada bastante complicada. A cada lado se abría una capilla.
La nave tras la reforma del siglo XVII se convirtió en una iglesia de tres naves, la principal y originaria, y las laterales, que se corresponderían con las capillas laterales.
Se cubre con bóveda de crucería estrellada, y corresponden dos capillas en el primer tramo, y una en el segundo, estando ocupado el espacio restante por un almacén en un lado y por la torre en el otro.En el siglo XVII se cambió la cubierta de las capillas por cúpulas sobre pechinas, se hicieron más profundas y se comunicaron entre sí. Se decoró en la misma ampliación el intradós de los arcos con tracerías mudéjares en yeso, que son diferentes en cada arcada.
Tenía un coro alto a los pies, y bajo él se ha colocado su sillería en madera tallada.
La torre como hemos dicho situada a los pies, tiene planta cuadrada, sin machón central y con las escaleras de tramos adosadas al muro de la misma. Éstas parecen obra posterior, pues rompen la luz de algunos de los vanos.
La portada al exterior situada junto a la torre, es muy sencilla con un arco de medio punto, enmarcado por dos pilastras y un frontón partido, posiblemente obra ya del siglo XVII. Tenía otro acceso en el hastial de los pies en piedra sillar y con arco de medio punto. Una faja de rombos decora la parte superior , que se vio rota por la apertura de un óculo para la iluminación del coro, que también sería una obra correspondiente a la reforma posterior.
El primer cuerpo de la torre realizado en piedra sillar es liso completamente .El segundo, ya en ladrillo, se decora con esquinillas, y fajas de rombos. El tercero vuelve a repetir paños de rombos intercalados con fajas de dientes de sierra y vanos en arco de medio punto.
Podemos fecha la iglesia en su obra primitiva en la década de 1540 a 1550, por la estructura tanto de la bóveda como de la torre. El resto de la ampliación y distintas reformas sería realizada aproximadamente hacia 1640, bajo el mecenazgo del arzobispo de Zaragoza don Pedro de Apaolaza, fecha de su muerte.
TORRE DE LA IGLESIA DE SANTA MARIA MAGDALENA
La torre de la iglesia de Mozota se encuentra unida al palacio de los duques de Villahermosa al que pertenecía la iglesia como capilla, por medio de un arco que comunica ambos edificios, yendo a dar su salida al coro de la iglesia, del que se accede al interior de la torre.
Esta pertenece al siglo XVI, tiene planta cuadrada y en su interior carece de machón central, discurriendo las escaleras a base de tramos adosadas al muro de la misma.
Se divide en cuatro cuerpos, todos ellos de planta cuadrada., que disminuyen rítmicamente conforme van ganando altura. Cornisas, arcos de medio punto, óculos, y una faja de cerámica la recorren de arriba abajo.
Puede datarse exactamente dentro del siglo XVI en los últimos años del mismo.
TORRE DE LA IGLESIA DE SAN CRISTÓBAL
De la iglesia de la villa de Muel se conserva del primitivo templo mudéjar solamente la torre. El resto del edificio es una obra barroca, con tres naves cubiertas con bóvedas de lunetos, levantada sobre la anterior.
La torre es de planta mixta, muy sencilla, con apenas motivos decorativos, que se resumen en la aplicación de abundante cerámica, en distintas fajas y paños, y vanos abiertos en arcos de medio punto articulados por cornisas.
Tras la reciente restauración ha recuperado todo el lenguaje mudéjar originario, que se había ocultado tras la reforma barroca y el paso de los años. El cuerpo superior de la torre pertenece a esta última época.
TORRE DE LA IGLESIA DE SAN CLEMENTE
La iglesia utiliza principalmente para su construcción la piedra sillar y la mampostería en casi todo el edificio, reservando el uso del ladrillo, como viene siendo habitual en este tipo de iglesias de utilización mixta de ambos materiales, para la torre y la galería de arcos que recorre la nave y el ábside.
La iglesia es un amplio edificio con cabecera poligonal de cinco lados y nave con tres tramos cubierta toda ella con bóveda de crucería estrellada, y capillas entre los contrafuertes.
La torre tiene planta ligeramente rectangular, y se halla construída con un ligero esviage con respecto al eje de la iglesia. No podemos decir cuál era su estructura interior primitiva, pues 1958 fue ampliamente restaurada por Regino Borobio, estando sujeta a una crítica de autenticidad tanto al interior como al exterior.
Exteriormente es muy sencilla y se ve decorada tan sólo con filas de esquinillas y fajas de cerámica.
La iglesia según puede leerse en el vano que ilumina el coro se terminó en 1578. Estaría casi acabada en 1544, pero sin resolver el recrecimiento y cubrición de las bóvedas, que se realizaría tras la construcción de la galería de arcos en ladrillo, hacia 1554. la torre ya se culminaría en 1574, pues se ordena que se suban las campanas, y en 1589 se empezó a realizar el altar mayor una vez terminada la totalidad de la obra.
TORRE DE LA IGLESIA PARROQUIAL DE LA ASUNCIÓN
A parte de la torre, que es lo más conocido y admirado de esta iglesia de Muniesa, quedan otros restos de la primitiva del siglo XVI, que se respetaron en la reforma que padeció en el siglo siguiente. En ella se cambió su orientación, y nos quedan restos del primitivo ábside adosado a la torre. Un muro en ladrillo decorado con esquinillas y un paño de rombos que enmarcan un óculo. Además se conservó una capilla que se cubre con bóveda de crucería estrellada.
La torre se edificó en ladrillo, tras un alto basamento en piedra sillar. Tiene planta octogonal, siendo así el único ejemplar en la provincia de Teruel. Conserva a pesar de ser una obra de la segunda mitad del siglo XVI el machón central de la misma planta que la torre, y las escaleras discurren a base de tramos entre éste y el muro de la misma.
Solo sube hasta el primer cuerpo de campanas, y a partir de allí la torre se divide en pisos.Esta torre se ha comparado con las de Calatayud, se ha tomado como “hija” de la Torre Nueva de Zaragoza, y estructuralmente tiene categoría, y resuelve perfectamente la fuerza y el sentido vertical, pero se nota ya el cansancio en la decoración, con esa reiteración poco lúcida en la aplicación de lo motivos, que en alguna otra torre de la segunda mitad del siglo XVI, aún con la sola utilización de rombos, ha sabido sacar un mayor partido.
Significa de todas formas un hito, quizás un gran hito, pero cercano ya al canto del cisne, antes de su desaparición. El arte mudéjar está llegando a su final como estilo autóctono y libre, y muere dejando en algunas de sus últimas obras la grandiosidad, aplacada por el cansancio, por el ataque que desde otras esferas está padeciendo, para forzar su desaparición; pero se resiste a morir, y en sus últimos coletazos de vida, aún es capaz de levantar esta magnífica torre, que tanto en su estructura interna como en su exterior demuestra que el sustrato musulmán aún permanece vivo en el fondo popular.
La desmaterialización de los elementos constructivos es total, la “filigrana” de ladrillo, aún monótonamente, es total. Rombos, esquinillas, cerámica que refleja y rompe el fuerte muro en ladrillo, recorren totalmente los paramentos, los vanos, las pilastras y las cornisas.
TORRE DE LA IGLESIA PARROQUIAL DE LA ASUNCIÓN
Lugar situado junto a Calamocha, en la provincia de Teruel, a las orillas del río Pancrudo.
Es el clásico tipo de torre de esta comarca turolense, que se repite en Báguena y en San Martín del Río. El primer cuerpo se realiza en piedra sillar. El resto, otro cuerpo cuadrado y uno superior octogonal, en ladrillo.
La estructura interna es sencilla, sin machón central y con las escaleras a base de tramos adosadas al muro de la torre. Se pasa del cuadrado al octógono por medio de trompas de ángulo toscamente conseguidas, con ladrillos y un madero. El cuerpo octogonal está hueco en toda su altura.
La obra mudéjar en ladrillo es curiosa en cuanto a la decoración, pero no en su estructura. Es la clásica torre mixta con torreoncillos en las esquinas para suavizar el paso de un cuerpo a otro de distinta planta.
Todo el repertorio de nuevos dibujos realizados en ladrillo es un intento de hacer perdurable el estilo mudéjar, y muchos de ellos aparecerán en edificios de siglos posteriores. Hay tal variedad de nuevas ideas, de nuevos manejos del ladrillo, y con resultados tan sorprendentes, que podemos aplicarle el término sin duda de “manierista”, a parte de algunos más como recargados y amanerados. No son adjetivos en sentido de menosprecio, sino todo lo contrario, de auténtica primicia, de adelanto y nexo de unión, como buen arte musulmán, se integrará en el manierismo y en el barroco posterior.
Es una obra de muy finales del siglo XVI, o primeros años del XVII.
TORRE DE LA IGLESIA PARROQUIAL
Lugar de la provincia de Huesca, entre las sierras del Gratal y del Aguila, al pie del río Isuela.
La torre se levanta sobre la nave de la iglesia y se construye en ladrillo. Tiene planta cuadrada con la escalera en su interior adosada al muro de la misma. Se divide en dos cuerpos cuadrados y uno superior de planta octogonal como remate. El primero está construido en piedra, comenzando la obra en ladrillo a partir del segundo cuerpo, que es el campanario.
Se abre un gran vano en arco de medio punto, bajo él una galería de arquitos y un paño de esquinillas, y ambos lados dos fajas de rombos en sentido vertical. El cuerpo octogonal es de menores dimensiones y se decora con otros arquitos meramente decorativos y pilastras en sus esquinas. Es todo ello una obra del la mitad del siglo XVI.
IGLESIA PARROQUIAL DE SAN MARTÍN
La iglesia formaba parte de un convento al que está adosada, y una galería superior unifica el conjunto, aunque realizada en diferentes épocas. Conserva en su interior dos coros, lo que denota su utilización conventual.
La cabecera es poligonal de cinco lados, que se cubre con bóveda de crucería estrellada, y en su tramo recto se abren sendas capillas a cada lado. La nave, que consta de dos tramos, y se cubren igual que el presbiterio.
Tiene capillas a ambos lados entre los contrafuertes, muy deformadas por distintas reformas, pero en su origen se abrirían dos por cada tramo de la nave.
La torre se coloca en la cabecera, tras el altar mayor. Tiene planta cuadrada, y está hueca en su interior, con las escaleras de tramos adosada al muro de la misma.
El conjunto en su exterior lo podemos clasificar como un bello rincón y acogedor, formado por la iglesia y el “convento”. La fachada está realizada en ladrillo, y la portada es un sencilla arco de medio punto situada al final de la iglesia.
La podemos dividir en dos zonas. La primera se conforma con una tribuna con arco de medio punto, agrupados en series de cuatro, en lo correspondiente a la nave y dos en el tramo recto del presbiterio. Apoyan los arcos en columnas con basa y capiteles dóricos, muy clasicista, y parece ser obra posterior a la parte baja de la iglesia, por la distinta textura y calidad del ladrillo empleado. La segunda zona se forma con una galería de vanos adintelados. Toda esta obra parece ser que se realizó en el siglo XVII, al igual que la reforma de las capillas en su interior.
La torre en su exterior es muy sencilla. Tiene cuatro cuerpos, que se dividen por cornisas en ladrillo, ya vanos en arco de medio punto en los dos cuerpos superiores.
Tiene planta cuadrada en planta, ya que es el desarrollo en altura de los contrafuertes de la cabecera, pero conforme va ganado en altura se desvía ligeramente del eje de la nave.
Se puede fechar la iglesia en la mitad del siglo XVI, por el tipo de bóveda de crucería estrellada empleada, aunque parece ser se empezara a construir por los pies, pues la cabecera presenta una mayor modernidad.
TORRE DE LA ANTIGUA IGLESIA PARROQUIAL
En lo más alto del pueblo se encuentra aislada, sobresaliendo del caserío, el único resto de la primitiva iglesia parroquial, la torre.
Su estructura es de las denominadas del tipo mixto, pues tiene un cuerpo cuadrado y encima de él otro de planta octogonal. Su estructura interna es muy curiosa, ya que su cuerpo cuadrado, actualmente, tiene dos pisos superpuestos. Si tenemos encuentra que la iglesia estaba adosada a ella, esta parte baja correspondería con una capilla o con un coro bajo, y se cubre con bóveda de crucería estrellada. La planta superior lo hace de igual manera aunque menos complicada.
El cuerpo octogonal está hueco en toda su altura como se corresponde a las torres de las últimas décadas del siglo XVI.
Al exterior, como la mayoría de las torres, presenta cierta inclinación hacia el Norte, por la distinta consolidación y fragua de los materiales, ya que el norte suele ser más húmedo y el sur más seco.
La decoración, que ocupa casi todo el espacio, se ve resumida casi a paños de rombos, cornisas y pilastras, que articulan la torre. Los cuerpos van ascendiendo rítmicamente, tras el primero bastante macizo, los superiores se abren a los cuatro vientos, dando así, junto con la decoración, la impresión de fragilidad y poca perdurabilidad, que en realidad no existe, pero que se mantiene muy dentro de la estética musulmana.
Cronológicamente se puede fechar en la mitad del siglo XVI, como la torre de Muniesa, pero anterior por supuesto a las de Navarrete del río, o Peralejos de Alfambra.
ERMITA DE LA VIRGEN DEL ROSARIO
Lugar de la provincia de Zaragoza, en el piedemonte de la sierra de Santa Cruz. La ermita de Nuestra Señora del Rosario se encuentra a las afueras de la localidad en dirección a Manchones.
Es un modesto edificio construido en mampostería, pero con los vanos y el alero realizados en ladrillo.
Tiene cabecera poligonal de cinco lados, que se cubre con bóveda de crucería estrellada. La nave se cubre con la trabazón en madera propia del tejado, y nunca se llegó a concluir con la bóveda correspondiente, siguiendo la del presbiterio.
La mampostería utilizada para su construcción es bastante tosca, a base de piedras de pizarra, como las edificaciones de casi todo el resto del pueblo, destacando tan sólo la portada que es de piedra sillar de buena factura, en arco de medio punto, y con una hornacina en la parte superior que se encuentra tapiada.
Destaca como mano de obra cercana a la labor mudéjar, el uso del ladrillo en el alero y en las ventanas, con arco ligeramente apuntado.
La iglesia parroquial, recientemente restaurada, conserva del primitivo templo del siglo XVI, el coro y el sotocoro, sobre el que se levantaba, hoy rehecha, la torre, de características similares a la ermita en lo constructivo, además de conservar una cenefa en yeso labrada con motivos vegetales. El ladrillo se emplea como material más noble que la mampostería, como ocurre con la iglesia de Montón.
Tanto la ermita, como los restos de la parroquia, se pueden fechar en la mitad del siglo XVI, siendo obra del mismo equipo de alarifes.
TORRE DE LA IGLESIA PARROQUIAL
Lugar de la provincia de Zaragoza al pie de la sierra de Vicor junto al barranco de la Rambla, afluente del río Perejiles.
De la iglesia construida en el siglo XVI conserva la torre y el ábside en el exterior. Éste es poligonal de cinco lados, y al exterior se ve ejecutado con un vano de iluminación en arco de medio punto, encima una fila de dientes de sierra, y la típica galería de ventanas en arco de medio punto.
La torre en su estructura interna está hueca en toda su altura, sin machón central, y es de planta cuadrada. Está ubicada al igual que en su vecina población de Mara en la cabecera, en el tramo recto presbiterio, y al lado de la epístola.
Al exterior la podemos dividir en dos etapas constructivas y en cuatro cuerpos. Los dos primeros casi lisos, solo decorados con una faja de dientes de sierra. El tercero acoge más decoración , vanos tapidos decorados con rombos de seis lados, esquinillas, tres vanos también en arco de medio punto, con una curiosa decoración que simula un árbol en las ventanas laterales, ya que el central iría posiblemente abierto, y culminado por una cornisa, hoy en muy mal estado.
Dentro de este mismos siglo XVI se amplió con el cuarto cuerpo, con mejor calidad en el ladrillo utilizado, decorado con rombos, nuevos vanos en arcos de medio punto, y abundantes dientes de sierra. Típica decoración de los último años del siglo XVI, o principios del XVII. Un último cuerpo octogonal remata la torre, obra que coincide con la reforma barroca que renovó toda la iglesia.
IGLESIA PARROQUIAL
Villa de la provincia de Zaragoza en la orilla izquierda del Ebro, quien le abraza con un meandro.
La iglesia se encuentra casi aislada de edificios en la actualidad, salvo por su cabecera, y formaba un bello conjunto con el palacio de los marqueses de Osera, al que se comunicaba por los pies, pero hoy solo quedan ruinas del mismo.
Tiene cabecera plana en planta, que pasa a octogonal en alzado por su interior por medio de trompas aveneradas. Donde se colocaron sendas esculturas de San Mateo y San Juan Evangelista. Se cubre con bóveda de crucería estrellada, muy complicada. La nervaduras arrancan de una cornisa y de cartelas con el escudo de la villa. En el centro de aquélla aparece pintada la fecha de culminación de la iglesia, en 1575. Tiene sendas capillas, la sacristía y el acceso a la torre.
La nave consta de tres tramos de planta rectangular, que se cubren también con bóveda de crucería estrellada. La cornisa continúa rodeando la iglesia, así como las cartelas con el escudo en el arranque de las nervaduras.
Tiene una capilla entre los contrafuertes por cada tramo, a excepción del atrio de la entrada, y en el último tramo en el lado de la epístola donde existe otro acceso, hoy tapiado, que comunicaría con el antiguo cementerio.
La torre, como ya hemos visto antes, se sitúa en la cabecera en el lado del evangelio. Tiene planta cuadrada, que se convierte en octogonal al ganar altura, por medio de trompas de ángulo. Carece de machón central.
Al exterior destaca en su fachada, rematada por la típica galería de arcos de medio punto, la portada de estilo plateresco. La torre, es de las que denominamos de tipo mixto, con un primer cuerpo de planta casi cuadrada, sobre el que se levanta otro de planta octogonal. El primero es liso completamente con solo alguna aspillera de iluminación y un óculo en su última parte.
El paso al cuerpo octogonal se suaviza con torreoncillos en las esquinas, bastantes toscos. Todo él se articula con pilastras en las esquinas, óculos con decoración cerámica, y vanos de medio punto. Se separa un cuerpo de otro, dentro de planta octogonal con una faja de cerámica encerrada entre dos ladrillo en hilera en relieve.
Se remata con un pequeño cuerpo octogonal y un chapitel con tejas vidriadas.
IGLESIA PARROQUIAL DE LA ASUNCIÓN
Localidad de la provincia de Zaragoza en el campo de Cariñena, como puerta a la sierra de Algairén.
En la actualidad la iglesia se encuentra reorientada, y se accede por el ábside primitivo del templo. Éste tiene planta recta, que en alzado se convierte en poligonal de cinco lados por la colocación de trompas de ángulos en sus esquinas. Se cubre con bóveda de crucería estrellada.
La nave tiene cuatro tramos entre la primitiva cabecera y el crucero ampliado en época barroca. Se cubren con bóveda de crucería estrellada. Se construyeron primero los dos primeros, y seguidamente el tercero para rematar la obra con el cuarto hacia 1571, y la construcción de un coro alto , que desapareció con la ampliación del crucero y la nueva cabecera, que se levantó a partir de 1685.
Las capillas laterales se colocan entre los contrafuertes, y se intercomunican entre sí, dando la apariencia de tener la iglesia tres naves. Esta comunicación se realizó posteriormente a su construcción. Todas se cubren con bóveda reticular, y se decoró el intradós del arco, que les comunica con la nave, con motivos de lazo en yeso, realizados en época barroca.
Conserva su antigua sacristía, aunque hoy pertenece a una casa particular, pues la actual se levantó en 1792.
La torre tiene planta cuadrada en el primer cuerpo, para pasar posteriormente a octogonal. Carece de machón central. El paso de un cuerpo a otro se realiza por medio de trompas de ángulo. Tuvo una capilla en su parte baja, y su acceso se realizaba desde la primera capilla de la nave, a través de un paso abierto en el contrafuerte, hoy tapiado, pero que conserva los restos de la primitiva pintura de la iglesia.
El primitivo ábside al exterior era lugar de concentración decorativa, que hoy está casi perdida o por lo menos oculta tras la portada que se abrió en 1765. Se decoraba con rombos, y exágonos. La actual portada sigue el tipo del siglo XVIII, pero rellena las albanegas entre el arco , el entablamento y las pilastras con dientes de sierra, que mantiene viva la tradición mudéjar.
La fachada lateral, que da a la plaza, fue en origen la principal y el acceso a la iglesia. Abrían a ellas tres portadas, hoy ciegas por la colocación de altares en su interior. Se decora el muro con paños de sebka con rombos ,óculos de iluminación y sobre ellos una galería de ventanas en arco de medio punto sobre las capillas. Otra galería se coloca sobre la nave, pero ahora los arcos medio punto son doblados, pudo haberse realizado toda élla tras la última ampliación de 1571, unificando así toda la iglesia.
La torre del tipo llamado mixto, tiene un primer cuerpo cuadrado decorado con paños de sebka, que encierran exágonos, o rombos. Unos torreoncillo suavizan el paso al octógono. Éste presentan pilastras adosadas en sus esquinas, arcos medio punto doblados, un paño decorativo de rombos, óculos, y una breve aplicación cerámica. Entre 1754 y 1765 se añadieron nuevos cuerpos a la torre y se culminó con un chapitel bulboso.
AMPLIACIÓN EN LA IGLESIA PARROQUIAL
La iglesia de Paracuellos de Jiloca es un edificio en ladrillo y mampostería levantado originariamente en el siglo Xiv, o primero años del XV, que se vió reformada tras un incendio en el siglo XVI.
En este siglo se restauró la iglesia, se ampliaron dos de las capillas laterales y se decoró interiormente.
Las capillas ampliadas son las primeras a cada lado y abren a la nave por medio un arco de perfil ligeramente tendido. Ambas se cubren con bóveda de crucería estrellada. Y se decoraron esgrafiando sus muros simulando piedra sillar.
La nueva decoración interior consistió en una faja decorativa, que recorre la nave con motivos a candelieri, realizada en yeso, y que engloba en la misma las ménsulas de arranque de las bóvedas, que son ángeles tenentes. También se decoraron los óculos de iluminación con el mismo motivo que la faja.
Al exterior se recrecieron los muros en altura, sobre la línea de los contrafuertes, decorándose con una sencilla fila de dientes de sierra, y se empezó a realizar una galería de ventanas sobre las capillas, que solo se hizo sobre una capilla en el lado del evangelio, con tres arcos de medio punto.
Cronológicamente esta reforma por la estructura de las bóvedas de las capillas citadas, se puede fechar en la mitad del siglo XVI.
TORRE DE LA IGLESIA DE SAN PEDRO
La iglesia de Pastriz se comenzó a construir en el siglo XIV, y se amplió su nave hasta unirse con la torre en el siglo XVIII.
En el siglo XVI se mandó construir la torre a Juan de Sariñena en 1514, y se encontraba separada de la iglesia. Es de planta cuadrada, con machón central, discurriendo las escaleras entre éste y el muro de la torre. Está poco decorada, y tiene cuatro cuerpos, los tres inferiores obra mudéjar, y un recrecimiento posterior del siglo XVIII, al igual que la última ampliación de la iglesia.
El primer cuerpo es liso completamente, hasta su unión con el siguiente donde aparece una fila de dientes de sierra y una cornisa formada por ménsulas en ladrillo en disminución de tamaño. Este va a ser el único motivo decorativo que aparecerá repetido en otras partes de la torre. Destaca en el tercer cuerpo un curioso recuadro con esquinillas sencillas o tresbolillo dividido por la mitad. Los vanos que se abren son en arco de medio punto.
El primer y segundo cuerpo forman una unidad en su anchura, reduciéndose visualmente el efecto en el segundo por la aplicación de pilastras en el segundo, que empujan hacia dentro el resto del paño de la torre. El tercero ve disminuida su amplitud, pero desaparecen las pilastras.
IGLESIA PARROQUIAL
Barrio rural de Zaragoza, situado aguas arriba del río Gállego. Esta iglesia fue edificada en varias etapas, comenzándose en siglo XIV.
Los dos primeros tramos de la nave junto con la cabecera, formarían el primitivo templo del siglo XIV. En el siglo XVI se amplió con dos tramos más hacia los pies. Se cubren también como los anteriores con bóveda de crucería sencilla.
Otra obra del siglo XVI sería la magnífica torre con la que se culminó dicha ampliación. Se colocó a los pies, y es de planta cuadrada, con capilla en su parte baja, que se cubre con bóveda de horno, realizada en ladrillo con aproximación de hiladas. Este sistema es parecido al utilizado en Santa María de Calatayud, pero allí con planta octogonal. Las escaleras comienzan sobre ella y se accede desde el coro, carece de machón central.
El coro y la fachada con su portada son un añadido historicista, neomudéjar.
La torre al exterior se divide en cuatro cuerpos. El primer cuerpo presenta un paño con arcos mixtilíneos, que parece ser obra retocada cuando se realizó la fachada y no del siglo XVI. Toda la torre se decora con dientes de sierra, paños de rombos. Se dividen los pisos inferiores con merlones y almenas. Destaca el ritmo de apertura de vanos, en arco medio punto, conforme vamos ganado en altura. Los dos últimos cuerpos rompen con la unidad compositiva de los anteriores, y parecen una obra posterior aunque seguida, pero el resultado es menos airoso.
IGLESIA PARROQUIAL DE LA ASUNCIÓN
El edificio de la iglesia parroquial de Perdiguera fue levantado fundamentalmente en dos etapas constructivas. En una primera se realizó la cabecera poligonal de cinco lados, y los tramos de nave, cubiertos con crucería sencilla. A la vez que la portada, todo ello en el siglo XV. La segunda etapa, ya en el siglo XVI, consta de un envolvimiento y engrandecimiento general, dotándola de capillas laterales, y al exterior una galería de arcos y una torre a los pies, que aprovechó su parte baja de algún resto de una posible fortaleza.
Las capillas se abren a la nave por medio de un arco de medio punto, y se cubren con bóveda de crucería sencilla. La torre en su estructura interna, carece de machón central, típico en las edificadas en los últimos años del siglo XVI.
En el exterior es donde se aprecia la mano unificadora del siglo XVI. Las capillas terminan con una faja de dientes de sierra a tresbolillo. Sobre ellas sobresalen los contrafuertes de la nave, que conserva su primitivo alero, sobre el que apoya el recrecimiento posterior. Se decoro con una faja de rombos, dientes de sierra y se culminó con la típica galería de arcos de medio punto doblados.
La torre, que como ya hemos dicho aprovechó en su base los restos de una construcción anterior, tiene tres cuerpos. Se decora con dientes de sierra, rombos con una cruz inscrita en su interior, formados por la colocación del ladrillo a sardinel, y además presenta dos vanos en arco de medio punto sobre los que se han colocado sendos óculos decorativos. En el cuerpo campanario destaca un triple vano en arcos de medio punto, recuadrados como en el mudéjar toledano, o castellano-leonés. El tercer cuerpo es una obra posterior de planta octogonal con torreoncillos en las esquinas, que no desdice del conjunto.
IGLESIA DE SANTA MARÍA. (ANTERIORMENTE CONVENTO DE SAN FRANCISCO)
Villa de la provincia de Zaragoza, situada en la margen izquierda del Ebro, al pies de los Monegros.
La actual iglesia de Santa María fue el convento de San Francisco, pues la original, construida en 1563 por Martín MitenÇa fue destruida, y solo conserva su torre barroca.
La obra fuerte de la iglesia la podemos datar en el siglo XIV. En el siglo XVI se elevó algún cuerpo más de la torre y se construyó el claustro.
La torre se amplió dotándola de un segundo cuerpo, durante las obras realizadas en el siglo XVI. Consta de dos vanos en arco de medio punto doblados, decorando su antepecho con óculos que encierran cabezas, y sobre ellos una faja de cerámica.
El claustro, en fase de restauración y recuperación actualmente, se accedía desde la iglesia desde el lado de la epístola. Tiene planta cuadrada, y cada ala consta de cuatro tramos. Se cubre cada uno con bóveda de crucería sencilla, y abren al patio por medio de dos arcos, que se apoyan en columnas monolíticas con capitel clasicista, y sobre ellos otro que los engloba. El espacio entre los arcos anteriores y éste último se completa con un óculo. Conserva el esgrafiado original sobre el muro, simulando piedra sillar.
IGLESIA PARROQUIAL DE SAN PEDRO MÁRTIR
Lugar de la provincia de Zaragoza, aguas arriba de la capital, a orillas del Jalón y del Canal Imperial de Aragón.
La iglesia se construyó con tapialete de piedra y yeso, sobre un breve basamento en sillar, reservando el ladrillo para la torre y la portada primitiva oculta tras el actual atrio.
La cabecera es poligonal de cinco lados, y se cubre con bóveda de crucería de nervios diagonales, terceletes, y un mínimo espinazo, que da la impresión de estar inacabada. Arrancan las nervaduras de mésulas troncopiramidales de gran desarrollo.
La nave consta de dos tramos diferenciados. El primero se cubre con bóveda de crucería bastante sencilla, mientras que el segundo muestra una mayor complicación en el entrecruzamiento de sus nervios. Esto denota dos etapas constructivas diferentes. Primero se realizó la cabecera y el primer tramo en la primera mitad del siglo XVI, y entre 1565 y 1576 se realizó el segundo tramo de la nave, y la torre.
Carecía en origen de capillas laterales y las que hoy tiene son obras posteriores al siglo XVI. La de San Pedro Mártir, por ejemplo, se concluyó en 1741.
La torre tiene planta cuadrada, sin machón central. Está situada a los pies, lado del evangelio, soldada a la iglesia por solo una cara.
Al exterior la iglesia presenta hoy un aspecto remozado y nuevo, debido al recubrimiento con cemento del tapial en que se edificó la iglesia, como lo serían las vecinas de Torres de Berrellén o Grisén. Por lo tanto aún nos parecería más modesta que en la actualidad.
El primitivo acceso era un simple arco de medio punto doblado, hoy oculto tras el nuevo pórtico.
La torre, salvo se basamento en piedra, se realiza en ladrillo. Se decora con distintos paños que encierran cintas verticales con tres nudos cuadrados, paños de esquinillas, o de rombos. El segundo cuerpo de la torre es obra posterior, posiblemente del siglo XVII en sus años finales, y tiene planta octogonal. Posiblemente sustituyera al original, que presentaría la misma planta, pues mantiene la tradición de la colocación de torreoncillos en las esquinas, para suavizar el paso de un cuerpo a otro. Es decir sería una torre de planta mixta como lo era la de Torres de Berrellén y lo son las cercanas de Utebo y Monzalbarba.
TORRE DE LA IGLESIA PARROQUIA
Localidad de la provincia de Huesca, al pie de la sierra de Alcubierre, muy cercana a Lalueza, en la puerta de lo Monegros.
Es un curioso ejemplo, que no podemos resistir el incluirlo en este estudio., aunque no sea exactamente un modelo propio del mudéjar, y eso que se construyó en ladrillo, pero está llena de sabor renacentista, aunque se logre con motivos que también ha absorbido el mudéjar en el siglo XVI.
Destacan los vanos de arco de medio punto doblados con su antepecho decorado por óculos. No podemos compararla con las cercanas torres de Alcubierre o Torralba de Aragón, que son plenamente mudéjares, por su volumetría, por su decoración, que contrasta con ésta, tan severa y cargada de renacimiento.
IGLESIA PARROQUIAL DE SANTA ANA
La iglesia utiliza como materiales para su construcción el ladrillo y la mampostería reforzada con verdugadas de áquel, como pude observarse en la parte baja de la torre.
Tiene cabecera poligonal de cinco lados cubierta con bóveda de crucería estrellada. A ambos lados del altar mayor se abren sendas puertas de acceso a dos sacristías, que tenían un arco de apertura como las capillas laterales, formando un novedoso conjunto de gran equilibrio compositivo.
La nave se forma con dos tramos de planta ligeramente rectangular que se cubren con bóveda como la del presbiterio. Las capillas laterales se abren una a cada lado del tramo recto de la cabecera y dos por cada tramo de la nave. En origen serían menos profundas que las actuales, posiblemente fueran un hueco para colocación de un altar. Todas se cubren con cielo raso, obra posterior al siglo XVI.
El coro , de estructura adintelada, se apoya en dos columnas toscanas, colocado a los pies de la iglesia. La torre, también situada a los pies, en el lado de la epístola, está hueca en toda su altura, careciendo de machón central.
Al exterior todo el templo presenta unas líneas muy severas, y con pocos motivos decorativos. Esta sobriedad exterior contrasta, como en otros ejemplos del siglo XVI, con la riqueza interior de sus bóvedas, y su ambiente interno.
La portada , colocada en el última tramo de nave, lado de la epístola, es muy sencilla, con un arco de medio punto remado por un frontón. La torre junto a élla, se divide en dos cuerpos. Concentra la escasa decoración en el segundo cuerpo, campanario. Allí aparece una faja de rombos y un vano en arco de medio punto.
En 1546 Hernando de Aragón bendijo la iglesia, pero no se acabó esta obra realizada por Charles Mendibe hasta 1550.
TORRE DE LA IGLESIA PARROQUIAL
La torre de la iglesia parroquial de Pradilla de Ebro es un modesto ejemplo de campanario, pero curioso por su estructura. Tiene dos cuerpos, ambos de planta octogonal , siendo el primero liso, y en el segundo se le aplicó sendas filas de dientes de sierra escoltando por arriba y por abajo un vano abierto con arco de medio punto.
Curiosamente carece de contrafuertes aplicados en sus esquinas, típico en las torres del siglo XVI, siendo uno de los escasos ejemplos, junto con las torres de Torrellas y de la capilla del Castillo de Albalate del Arzobispo. Aquí quizás el alarife pudo estar influenciado por la torre de Santa María de la cercana villa de Tauste.
AMPLIACIONES EN LA IGLESIA PARROQUIAL
Audalla Musaire en 1512 contrató obras en la iglesia de la Puebla de Alfindén. Intervino posiblemente en la ampliación del cuerpo superior de la torre, con la colocación de dos vanos en arco de medio punto, y una breve decoración con dientes de sierra y triángulos encerrados en un recuadro, con el ladrillo colocado a sardinel.
También es obra del siglo XVI, la galería de arcos de medio punto que tiene en el hastial de los pies, que se corresponde al interior con un tramo más de la nave, que también es posible fuera una ampliación de esta época. Así mismo parece que la actual portada de la iglesia se realizara durante aquella reforma. Posteriormente ya en época barroco se modificó grandemente todo el edificio, que enmascaró la obra mudéjar.
AMPLIACIONES DE LA IGLESIA DE LA ASUNCIÓN
En la iglesia vieja de Quinto de Ebro se realizaron sobre la obra existente del siglo XV, unas pequeñas obras de ampliación durante el siglo XVI. Se le añadió un nuevo cuerpo a la torre, y se dotó al templo de una galería de ventanas en la parte superior de la nave y cabecera.
El añadido de la torre, es un pequeño cuerpo compuesto por dos vanos en arco de medio punto, y con decoración a base rombos a ambos lados.
Al igual que en la iglesia de San Pedro de Alagón, Santa María la Mayor de Hijar y otras más, aquí en Quinto también se colocó una galería de arcos sobre la antigua cubierta. En el ábside son apuntados, mientras que en resto de la iglesia son en arco de medio punto doblados, articulados por leves cornisas. Éstos apoyan directamente sobre la cornisa primitiva.
TORRE DE LA IGLESIA PARROQUIAL DE LA ASUNCIÓN
La iglesia de Ricla tiene dos etapas constructivas claramente diferenciadas. La cabecera y el primer tramo de nave son obra de comienzos del siglo XV, mientras que el segundo tramo y la torre pertenecen ya al siglo XVI, con una fecha de culminación de la obra de 1584.
En esta reforma del siglo XVI se utilizó piedra sillar en la base de la torre y el resto ladrillo. El tramo de nave de este siglo tiene planta cuadrada y en la actualidad realiza las funciones de cabecera, pues en 1773 se reorientó la iglesia, abriéndose una puerta en la hasta entonces cabecera. Se cubre con bóveda de crucería estrellada, y tiene dos capillas entre los contrafuertes a cada lado cubiertas con bóveda de crucería sencilla.
La torre es del denominado tipo mixto, es decir con un cuerpo de planta cuadrada y sobre él otro octogonal. Tiene en su interior machón central de planta cuadrada, circulando las escaleras a base de bóvedas rampantes entre éste y el muro de la torre.
Al exterior el cuerpo de planta cuadrada se articula a base de varias cornisas que lo dividen en “pisos”. Los motivos decorativos aplicados en ladrillo en resalte, son los clásicos del siglo XVI: rombos de cuatro lados y esquinillas .A partir del segundo “piso” estos motivos se ven enmarcados en las esquinas de la torre por unas pilastras en leve resalte. Como continuación de ellas, al terminar el cuerpo cuadrado de la torre, se desarrollan los cuatro torreoncillos que suavizan el paso al octógono. Éste vuelve a repetir la misma decoración, y se articula con pilastras en las esquinas, cornisas y vanos en arco de medio punto, ahora abiertos para la colocación de las campanas, ya que en el cuerpo cuadrado eran meramente decorativos y cegados encerrando motivos de rombos en su interior.
El remate actual de la torre es obra de José María Martín Tenías de 1954. El primitivo capitel y cruz fue obra de Cristóbal Freisleva de 1584.
IGLESIA PARROQUIAL DE SAN MARTÍN. (PUEBLO VIEJO)
El pueblo viejo de Rodén fue abandonado tras la guerra de 1936, construyéndose uno nuevo a los pies junto al río Ginel.
La iglesia destaca en la parte alta del caserío junto a los también restos del ruinoso castillo. Se realizó en mampostería, reforzándose con ladrillo las ventanas, puertas y arcos. El ábside es poligonal de cinco lados y se cubriría seguramente con bóveda de crucería estrellada que ha perdido. Las nervaduras arrancaban de ménsulas talladas en yeso con una fina labor vegetal, que aún se conservan.
Tiene una sola nave sin capillas entre los contrafuertes, de reducidas dimensiones.
Hoy carece de cubierta, pero según Abbad Ríos tenía una bóveda de cañón encamoanado, obra posterior al siglo XVI. Posiblemente estuviera en su origen cubierta como la cabecera con crucería estrellada, que apoyaban sus arranque de ménsulas que aún se conservan con ángeles tenentes unas y con formas fantásticas otras. Los huecos para altares podemos fecharlos entre los finales del siglo XVI y los primeros años del siglo siguiente.
Tenía coro alto a los pies, del que solo se conserva el arranque de la columna central sobre el que apoyaba. La torre se sitúa a los pies en el lado de la epístola, y tiene planta cuadrada.
De lo conservado al exterior destaca la portada realizada en ladrillo, por medio de un arco apuntado, sobre otro rebajado en degradación y apoyados en pilastras. Conserva una hornacina en el tímpano con restos de una cabeza tallada en yeso. La torre es lisa totalmente, sin motivos decorativos.
A parte de las ricas ménsulas en yeso, que conserva en su interior, ya citadas, aparecen unos restos de pintura en el muro que estaría tras el altar mayor, iguales a los que nos encontramos en la iglesia Parroquial de Paniza. Sobre fondo oscuro, unos rápidos trazos en blanco formando círculos, y puntos, de rápida pero efectiva ejecución.
Es difícil fechar exactamente cuándo se construyó esta iglesia al carecer de archivo parroquial que nos pudiera dar algún dato sobre su construcción. Además al perder sus bóvedas tampoco podemos analizar su estructura, que nos acercara a una década aproximada. Los arcos apuntados denotan cierto arcaísmo, la estructura de su portada nos recuerda a la de Urrea de Jalón, pero podemos arriesgarnos a fecharla dentro de la campaña constructiva emprendida por Don Hernando de Aragón entre los años 1540 y 1550.
IGLESIA PARROQUIAL DE SANTA ANA
Villa de la provincia a orillas del río Jalón. La iglesia se edificó con mampostería para los muros y ladrillo en los contrafuertes. Tiene cabecera poligonal de cinco lados, cubierta con bóveda de crucería estrellada, que forma una flor centrada.
Presenta una sola nave, dividida en dos tramos, cubierta como el ábside. Una cornisa de época barroca recorre tanto la nave como la cabecera. En su origen no tenía capillas laterales sino solamente huecos para altares, pero en el siglo XVIII se ampliaron formando las actuales capillas .El coro, obra del siglo XVII, se levanta apoyado sobre sendos pilares.
La actual torre es una obra del siglo XX, pues la primitiva se vino abajo al realizar obras en una bodega colindante.
Cronológicamente por su estructura y su bóveda la podemos incluir dentro de la mitad del siglo XVI, si la comparamos con otras similares como la de Pozuelo de Aragón, Urrea de Jalón, o Mainar.
IGLESIA PARROQUIAL DE SAN MATEO
Localidad de la provincia de Zaragoza, junto al río Gállego. La iglesia se encuentra localizada en una explanada que todavía conserva el nombre de plaza del castillo, y la torre aprovechó restos de éste para su construcción en la parte baja de la misma.
Utiliza para su construcción el ladrillo, tras un basamento en piedra sillar. Tiene cabecera de planta recta, para pasar en alzado a octogonal por medio de trompas de ángulos decoradas con nervaduras. Se cubre con bóveda de crucería estrellada, y arrancan sus nervaduras de ménsulas de forma troncopiramidal, bastante sencillas.
La única nave de la iglesia se compone de dos tramos de similares proporciones, más el de los pies, que se corresponde con el coro de menor tamaño.Los dos primeros se cubren con bóveda como la de la cabecera.
Tiene una capilla por cada lado en el tramo recto del presbiterio, mientras que en los tramos de nave lo hacen dos por cada uno de ellos. El coro es obra de finales del siglo XVI, y se levanta sobre una triple arcada, que sostiene una estructura adintelada.
La torre tiene planta cuadrada, y se levanta, como hemos dicho, sobre los restos del castillo. Tiene machón central que carga sobre la bóveda de crucería de la planta inferior. Las escaleras discurren entre la torre y éste realizadas con bovedillas de medio cañón cruzándose en arista en los ángulos, siguiendo la tradición de la arquitectura militar. La parte ya en ladrillo y obra del siglo XVI, coetánea del coro y la fachada de los pies, está hueca con las escaleras adosadas al muro de la torre.
Al exterior destacan dos elementos. La fachada de los pies y la torre. Aquélla presenta una triple arcada en la que arco central va abierto y los laterales ciegos. En la parte superior se concentra la decoración con rombos una galería decorativa de arcos de medio punto y otra serie de rombos. Sobre todo esto la típica galería de arcos de medio punto doblados que decoran las pilastras y las enjutas con esquinillas.
La torre, tras los cuerpos aprovechados del castillo, levanta el cuerpo campanario en ladrillo. Se decora con almenillas escalonadas, rombos, cuadros hundidos, óculos y zig-zag.
Son escasa las noticias que nos ofrece el archivo parroquial sobre la fecha de construcción del templo. En 1553 comienzan los Cinco Libros, en 1572 se adquiere un lienzo para cubrir el magnífico retablo mayor, pero son fechas tardías para la construcción de la iglesia, que es anterior. Sabemos que el coro ya estaba levantado en 1580, y en 1582, se repara el altar mayor.
TORRE DE LA IGLESIA DE SAN MARTÍN
Nos interesa la torre levantada en los últimos años del siglo XVI o principios del siguiente. Fue el remate, junto con la galería de ventanas, de la obra realizada en estilo gótico y en piedra durante todo el siglo.
Interiormente la torre, tras el primer cuerpo en piedra y de planta cuadrada, pasa al octógono por medio de trompas de ángulos, mientras que al exterior se suaviza con torreoncillos en las esquinas. Carece de machón central.
Al exterior , por su distribución, se parece al cuerpo octogonal de la torre de la iglesia de Paniza, aunque ésta es más rica. Tiene pilastras adosadas en las esquinas, que se decoran con dientes de sierra. Se articula con cornisas, que la dividen en pisos, que no se corresponden con su estructura interior. Los paños se ocupan con vanos en arcos de medio punto decorativos, y ciegos, a los que se les aplica dientes de sierra o rombos. Aparecen también óculos en los antepechos de algunos de ellos. Sólo en la parte superior se abren para la colocación de las campanas.
ERMITA DE LA SEÑORÍA
La ermita de la Señoría se encuentra a las afueras del pueblo y aunque está bajo la advocación de San Miguel, es más conocida por este nombre por estar enclavada en esta plaza.
En el siglo XVI se realizó la cabecera, la fachada principal y se añadió un cuerpo a la torre, todo ello sobre una edificación anterior. Todas estas obras se realizaron en ladrillo.
La cabecera de planta recta se cubre con bóveda de crucería estrellada, de gran complicación compositiva. Al exterior tiene contrafuertes en las esquinas, dejando libre el espacio central apto para la aplicación de la decoración en ladrillo. Los motivos decorativos son sencillo, propios del siglo XVI. Dientes de sierra una faja de pequeñas cruces, y un vano con arco de medio punto. La decoración continúa en los contrafuertes, logrando así un aspecto desmaterializado.
La torre es de planta octogonal, y en su parte baja, al interior presenta una escalera de caracol, que denota su antigüedad, hasta alcanzar el cuerpo campanario del siglo XVI.
Al exterior este cuerpo superior, rompe la robusta masa del primero, para aligerarse con la apertura de vanos en arco de medio punto doblados, y bajo ellos la aplicación de óculos, que encierran cabezas talladas en piedra como en la Lonja de Zaragoza o en la torre de Báguena. Se articula el resto de los paños con impostas corridas.
La fachada principal se compone con un arco de acceso a la ermita realizado en piedra, en arco de medio punto. A ambos lados dientes de sierra. Y encima una faja decorativa con exágonos.
La obra del siglo XVI cronológicamente la podemos llevar a finales del mismo.
TORRE DE LA IGLESIA PARROQUIAL
La iglesia parroquial de Saviñán vió como en el siglo XVII se rompía su unidad mudéjar, conservando tan solo la torre del primitivo estilo del templo.
La torre se realizó en ladrillo. Tiene planta cuadrada y en su interior presenta machón central de la misma forma, discurriendo las escaleras entre éste y la torre. Se encuentra a los pies de la iglesia.
Al exterior se divide en cuatro cuerpos. Se decora con los clásicos motivos del siglo XVI. Paños de rombos, esquinillas, que escoltan los vanos en arcos de medio punto. En el tercer cuerpo destaca la ventana que se ve enmarcada por un alfíz, al igual que ocurre en el cuerpo que remata la torre de planta octogonal.
Esta obra se puede enmarcar cronológicamente dentro del siglo XVI, en su segunda mitad.
IGLESIA PARROQUIAL
Villa de la provincia de Zaragoza, situada en la vertiente sur del Moncayo. La iglesia utiliza como materiales para su construcción ladrillo y abundante sillarejo, q2ue predomina sobre todo en la ampliación del siglo XVIII.
La cabecera actual corresponde a dicha ampliación, cuando se realizó junto con el crucero. Pero si analizamos la estructura de la iglesia, en comparación con otras del mismo tipo, podemos deducir que en el siglo XVI tendría una cabecera poligonal de cinco lados cubierta con bóveda de crucería estrellada.
La nave consta de tres tramos, que se cubren con bóveda de crucería estrellada, dando como resultado el clásico esquema floral. Tiene capillas laterales en el lado del evangelio, siendo la segunda la que conserva su estado original. El lado de la epístola carece de capillas y en su lugar conserva un atrio de época anterior. Tiene coro alto a los pies.
La torre se encuentra colocada en el primer tramo de la nave, lado de la epístola. Tiene planta casi cuadrada y su parte baja se corresponde con uno de los tramos del mencionado atrio. El machón central, también cuadrado, apoya sobre la bóveda del tramo del atrio convertido ahora en una “capilla” cubierta con bóveda de arista, o bien sería de crucería sencilla, como en el resto del atrio, pero a la que se picaron las nervaduras.
Al exterior este atrio está formado por tres arcos apuntados entre contrafuertes escalonados. Es el resto de la iglesia primitiva, posiblemente del siglo XIV. La torre va a repetir como motivo decorativo varias filas de dientes de sierra, hasta llegar al primitivo campanario, hoy con los vanos tapiados en arco de medio punto doblados. Sobre ellos va un paño con pequeñas cruces. En el siglo XVIII se añadió un nuevo cuerpo octogonal.
Cronológicamente se puede fechar la obra mudéjar del siglo XVI de esta iglesia en la década de 1540 a 1550, ya que don Hernando de Aragón mandaba en 1549 la construcción de la sacristía.
CATEDRAL. OBRAS DEL SIGLO XVI
La torre de la catedral de Tarazona se comenzó en estilo gótico, siguió en mudéjar y se remato en 1588 por los maestros Juan Guaza y Juan Villanueva, con una labor no plenamente mudéjar, pues aunque construída en ladrillo, presenta un resultado más bien manierista. Conserva de la tradición mudéjar los torreoncillos en las esquinas que suavizan el paso de la planta cuadrada a la octogonal del remate. Así como el intento de no dejar los muros totalmente lisos, aplicando casetones y arquitos de medio punto.
Obra más mudéjar va a ser el cimborrio sobre el crucero de la catedral. Como ocurre en las de Teruel y Zaragoza, éste no es el primero que tuvo, sino que es el que sustituyó a uno anterior que en 1519 amenazaba ruina. Fue reparado por Mahoma Berroz y Juan Botero como en Zaragoza, decorándolo a partir de 1546 Alonso González, de Borja, con temas y motivos plenamente renacientes. En sus estructura interior sigue la de los otros dos, con el paso al octógono por medio de trompas aveneradas en los ángulos como en Teruel. Se lanzan los nervios en paralelo, para formar el octógono central y la estrella de ocho puntas. Éste es más recargado , tanto en el primer espacio, como en la cubrición de la linterna central. Al exterior presenta una volumetría en tres cuerpos escalonados, que suben suavizados por los torreoncillos aplicados en la parte superior de los contra- fuertes. Los vanos se decoran con ovas, los contrafuertes se desmaterializan con huecos abiertos en arco de aproximación de filas de ladrillo. Todo el conjunto se decora con cerámica en verde y blanco y con paños de dientes de sierra.
El otro momento cumbre de obras realizadas en la catedral durante el siglo XVI, va a ser el claustro. Fue comenzado a levantarse el siglo anterior , en una primera etapa entre 1496 y 1521 en tiempos del obispo Guillén Ramón de Moncada. Para seguir en una segunda fase a partir de 1529. Tiene planta cuadrada y siete tramos por cada lado, cubiertos por bóvedas de crucería estrellada, que en los tramos centrales se complica todavía más, dando al espectador todo un muestrario de bóvedas estrelladas llevadas a sus últimas consecuencias en lo decorativo. Su auténtico carácter como dice Gonzalo Borrás lo recibe de sus celosías, que cierran los vanos, tapizando y proyectando una alfombra movible en el suelo, y un tapiz forrando las paredes.
IGLESIA DEL CONVENTO DE LA CONCEPCIÓN
Esta iglesia está construída fundamentalmente en ladrillo. Tiene ábside poligonal en alzado, pero no así en planta, que presenta el testero recto. Se pasa de una planta a otra en su interior, por medio de trompas aveneradas en las esquinas. Se cubre con bóveda de crucería estrellada muy complicada, y como en las iglesias de Tarazona de este siglo presenta el número de terceletes en el tramo recto del presbiterio doblado, y auí también en su embocadura con la nave. Las claves se decoran con florones en madera tallada y dorada, obra del siglo XVII, de impresionante aspecto.
La nave se compone de tres tramos cuadrangulares de buenas proporciones, que se cubren con bóveda de crucería estrellada. Tiene coro alto a los pies sobre un arco rebajado y cubierto con bóveda de crucería estrellada. Destaca las celosías del antepecho del mismo, con una fina labor de celosías que siguen la línea de las de la catedral, en su claustro.
Al exterior destaca tan solo la torre, pues el resto del edificio de esta iglesia es muy austero en contraste con la riqueza interior. Aquélla está ubicada curiosamente sobre un torreón de la muralla de la ciudad en la que se englobaba el convento. Tiene planta cuadrada, y se divide en tres cuerpos, siendo el último como remate de planta octogonal. Se organiza toda la torre con vanos de medio punto, dientes de sierra, cornisas en relieve, y casetones que encierran cerámica vidriada. Ésta aparece también en dos vanos ciegos a ambos lados de la ventana del segundo cuerpo. El remate es similar al de la torre de la catedral, ya entrado posiblemente el siglo XVII.
En 1542 se fundó el convento, en 1546 se instalaron las religiosas en él, y entre 1541 y 1546 se construyó la iglesia.
IGLESIA DE SAN MIGUEL
En el siglo XVI un incendio destruyó gran parte del templo primitivo obra del siglo XIII, del que se conserva actualmente una portada tardorománica en el lado de la epístola.
Tiene cabecera poligonal de cinco lados, que se cubre con bóveda de crucería estrellada. Las nervaduras se sustentan en unas ménsulas profusamente trabajadas.
La nave se divide en tres tramos y se cubre también con bóveda de crucería estrellada, aunque diferente en cada tramo.
Tiene solo una capilla por cada tramo. En el lado del evangelio, la primera, se abre a la nave por medio de un gran arco de medio punto decorado con motivos platerescos. Se cubre como la cabecera. La capilla del lado de la epístola es mucho más sencilla que la de enfrente, tanto en su cubrición como en el arco que abre a la nave. La otra capilla del lado del evangelio, se corresponde con la parte baja de la torre.
El coro es alto y colocado a los pies, y apoya en un arco tendido. Repite bajo él la misma bóveda que cubre el tramo en el que está ubicado.
La torre, como ya hemos dicho, tiene una capilla en su parte inferior. Sobre la bóveda apoya el machón central, discurriendo los tramos de escaleras entre éste y el muro de la torre.
Al exterior, muy sencillo, destaca la torre. Tiene tres cuerpos, el inferior realizado en mampostería, reforzado con ladrillo en las esquinas. En el tercer cuerpo se concentra la decoración con fajas de dientes de sierra, y un zig-zag entre las ventanas que se abren en arco de medio punto.
Cronológicamente se tienen noticias de la intervención en 1507 de Muza de Vera en la parte baja de la torre, pero el templo no sería consagrado hasta 1546, y se colocó el magnífico retablo de Pietro Morone, y Prudencio y Juan de la Puente hacia 1559.
Este es uno de los pocos ejemplos, junto con la iglesia de Mainar, que conserva el interior casi sin adulteraciones barrocas, que tanto rompieron el ambiente propio del mudéjar del siglo XVI, con sus típicos entrantes y rompientes durante los siglo XVII y XVIII.
IGLESIA DE SAN FRANCISCO
La iglesia forma parte de lo que sería el convento de franciscanos en Tarazona, del que también se conserva el claustro. Tiene cabecera poligonal de cinco lados y se cubre con bóveda de crucería estrellada. Las ménsulas de arranque de las nervaduras están profusamente decoradas. Tiene una sola nave, que se fue ampliando en sucesivas etapas, pero dentro de un mismo y prolongado estilo. Por lo tanto cada tramo se cubre con una bóveda de crucería estrellada distinta.
Las capillas laterales se iban construyendo, como los tramos de nave según donaciones, y a lo largo del siglo, pero fueron modificadas la mayoría posteriormente, sufriendo una última mano unificadora en 1905.
La torre se levanta sobre la segunda capilla del lado de la epístola, tiene planta cuadrada, y la escalera, que es de caracol, se encuentra en una esquina .
Al exterior destaca fundamentalmente el ábside, que es donde se concentra la decoración con filas de dientes de sierra y una faja de rombos. La torre nos recuerda a la de la catedral. Está cargada de pleno sabor renacentista, careciendo en gran parte de los típicos motivos decorativos mudéjares.
Cronológicamente se empezó a construir en los primeros años del siglo pues sabemos que el Comendador D. Pedro de Quintana, secretario de D. Fernando el Católico y luego de Carlos I está enterrado al lado de la epístola. Las obras continuarían durante todo el siglo, siguiendo con la culminación de la capilla del Cristo de la V.T.O. en 1801 y las fuertes reformas de 1905.
AMPLIACIÓN EN LA TORRE DE LA MAGDALENA
Sobre los dos primeros cuerpos de la torre, se añadió durante el siglo XVI un cuerpo más y el remate. Se decora con rombos, y sobre ellos se eleva un vano en arco de medio punto escoltado por arquitos ciegos en la parte baja, y por un rombo en la superior. Más arriba hay dientes de sierra y óculos, para terminar con casetones en ladrillo.
Sanz de Artibucilla aporta una noticia sobre la intervención en 1503 de Mahoma Rubio en esta torre. Pero es muy tardía esta fecha para la construcción de sus dos cuerpos inferiores y muy temprana para el cuerpo campanario, que se puede fechar más cercanamente a la década de 1540 a 1550.
TORRE DE LA IGLESIA DE SAN ANTÓN
De esta iglesia de la villa de Tauste, que en sus orígenes fue un edificio románico del siglo XII, nos interesa su torre levantada en el siglo XVI.
Su estructura interna es la típica de las de los últimos años del siglo, sin machón central y con las escaleras adosadas al muro de la torre.
Al exterior, a pesar de su sencillez, logra con su finura y esbeltez cautivar la mirada del espectador, a pesar de que tiene que competir en la misma localidad con la de Santa María. Tiene dos cuerpos elevados sobre un alto zócalo, todos ellos de planta cuadrada, salvo el segundo cuerpo que es octogonal, suavizándose el paso de uno a otro con las típicas torrecillas en los ángulos. Su decoración es sencilla con esquinillas, y fajas de cerámica en zig-zag en blanco y azul , que separan las cornisas entre los pisos. Los vanos se abren todos en arco de medio punto.
CIMBORIO DE LA CATEDRAL
Como pasa en la catedral de La Seo de Zaragoza, este cimborrio no es el primero que tuvo la catedral de Teruel. Pues en 1404 ya se menciona la existencia de uno.
El actual se construyó en 1538, y es obra del maestro Martín de Montalbán. El sistema va a ser el mismo que ya se había empleado en Zaragoza. Se pasa del cuadrado al octógono por medio de trompas de ángulo, aquí en Teruel son aveneradas. Se lanzan los nervios en paralelo para formar el octógono central más pequeño, resultando además por el entrecruzamiento de los nervios una estrella de ocho puntas. En teruel se complica más la tracería que cubre la linterna. La decoración interior aplicada tiene un vocabulario plenamente renacentista.
Al exterior repite la sucesión de volúmenes, ahora más gráciles y menos constructivos y macizos, que los de la catedral zaragozana. Se aplican motivos mudéjares, como son los dientes de sierra, y los rombos, junto con óculos que guardan cabezas en su interior, ya más renacientes. Los contrafuertes rematan en su parte superior con unos pequeños torreoncillos.
El segundo cuerpo se desmaterializa totalmente con la decoración en los contrafuertes, vanos en arco de medio punto doblado y óculos.
TORRE Y SACRISTÍA ANTIGUA DE LA IGLESIA DE LA MERCED
De la primitiva fábrica de la iglesia de la Merced se conservan de estilo mudéjar aparte de la planta, la sacristía y la torre.
La sacristía tras el altar mayor, es una sala rectangular cubierta con bóveda de crucería estrellada bastante complicada. La torre en su estructura interior, carece de machón central, y es de planta cuadrada.
Esta torre pasa casi desapercibida ante los apabullantes ejemplos que presenta la ciudad de Teruel. Se levanta sobre un alto basamento en piedra sillar, para retomar el ladrillo a continuación. Presenta primero un arco ligeramente apuntado, que ve sus jambas y su rosca dobladas. A ambos lados aparecen una serie de columnillas que quieren recordar a las que vidriadas se aplican en las otras torres turolenses, en las que sin duda se inspira. Encima se colocó una fila de dientes de sierra. El siguiente cuerpo también de planta cuadrada, achaflana sus esquinas, en una solución poco difundida, colocando allí gran parte de la decoración. Dientes de sierra, rombos, y óculos ciegos con una cruz inscrita en su interior.
Los paños restantes también se decoran con esquinillas, arquitos, conseguidos no por el aplantillamiento de los ladrillo, sino al acercarlos unos a otros, logrando un resultado algo tosco, pero eficaz. Un vano como el anterior, otra fila de esquinillas y una galería de ventanas culminan este cuerpo. El tercero es obra posterior de planta octogonal y bastante esbelto.
Cronológicamente podemos fechar la torre en la segunda mitad del siglo XVI.
TORRE DE LA IGLESIA DE SAN JUAN BAUTISTA
Villa de la provincia de Zaragoza a orillas del río Isuela, afluente del Jalón, aguas arriba de Mesones. La iglesia se encuentra en lo más alto de la localidad, sobre la que destaca la torre. La iglesia, como ocurre con otras es renacentista con una magnífica galería de ventanas sobre columnas toscanas, pero su torre la realizaron manos mudéjares en ladrillo.
La parte baja de la misma se realizó en sillarejo, reforzado con buenos sillares, y el resto en ladrillo. Su estructura interior es la clásica, con machón central cuadrado y las escaleras discurriendo entre éste y el muro de la torre.
Al exterior se puede dividir en tres cuerpos, todos ellos de planta cuadrada, el inferior en piedra como ya hemos visto y los dos superiores en ladrillo, que es donde se concentra toda la labor decorativa. Aparecen paños de sebka con rombos exagonales, rombos de cuatro lados, dientes de sierra o esquinillas, vanos en arco de medio punto ciegos, abiertos y doblados para la colocación de las campanas, paños de exágonos con nudo y doble cruz en su interior...
Dentro de la monotonía de algunas torres mudéjares del siglo XVI, en lo referente a la aplicación de motivos decorativos realizados en ladrillo, en esta de Tierga la variedad es mayor y menos repetitiva, e incluso se aplica cerámica dentro de óculos.
Se puede fechar a finales del siglo XVI, es contemporánea a la torre de Mara datada en 1592.
Lugar de la provincia de Huesca en los llanos de la Violada. Se construyó la iglesia en mampostería, piedra sillar y ladrillo, aplicado en contrafuertes, en la galería de arcos, y en la torre.
La iglesia se reorientó y la cabecera se ha convertido en coro. El ábside original se cubre con bóveda de crucería estrellada y es poligonal de cinco lados. Tiene una sola nave de tres tramos, que se cubren también con bóveda de crucería estrellada.
De las capillas solo conserva una originaria del siglo XVI, de finales del mismo, en el lado del evangelio. Tiene planta cuadrada y se cubre con una bóveda más complicada que el resto de la iglesia. La torre presenta cierto esviaje con respecto al eje de la iglesia, está hueca en toda su altura y las escaleras se adosan al muro de la misma.
Al exterior destaca la galería de ventanas en arco de medio punto sin doblar, y la torre.
Ésta se divide en cuatro cuerpos todos ellos de planta cuadrada. La decoración presenta además de los dientes de sierra clásicos, ladrillos aplantillados en bocel en fajas decorativas, rombos, y otros en relieve, además de almenas escalonadas como en la torre de Monzalbarba. El último cuerpo, que es el campanario, tiene dos vanos en arco de medio punto, con una ancha rosca decorada con los mismos ladrillos a bocel aplantillados.
Podemos fechar esta iglesia y su torre en la mitad del siglo XVI, siendo la capilla obra ya de finales del mismo siglo.
IGLESIA PARROQUIAL DE SAN ANDRÉS
Villa de la provincia de Zaragoza, aguas arriba del Ebro, junto a la desembocadura del río Jalón. La iglesia fue fuertemente restaurada en el último tercio del siglo XX, forrándose de ladrillo todos sus muros al exterior, pues estaban realizados en sillarejo como la de Pinseque. A parte de esto se levantó una nueva torre, siguiendo la traza de la original, conservada al otro lado en los pies de la iglesia. Se le dotó de un nuevo atrio, y en el interior se abrieron capillas que habían sido cegadas en sucesivas reformas, y se pintó , según el esgrafiado que se mantenía bajo las diferentes capas de pintura, y aparecieron al rascar unas pinturas figurativas en la parte alta del presbiterio, junto a los vanos de iluminación.
El ábside presenta cabecera plana o recta en planta, pero en alzado se convierte en poligonal por medio de trompas aveneradas en las esquinas. Se cubre con bóveda de crucería estrellada. Tiene una sola nave que en la actualidad se cubre con bóveda de crucería, bastante sencilla. En su origen lo hacía en madera a doble vertiente, y se conserva todavía por encima de la cubierta actual, que se realizó en el siglo XVIII.
Las capillas laterales, salvo la primera del lado del evangelio, son obra posterior. Ésta, denominada de los Torrero, se cubre con bóveda de crucería estrellada, bastante complicada, y se puede incluir dentro de la construcción del ábside de la iglesia dentro de la segunda mitad del siglo XVI.
La torre originaria se encuentra a los pies, y presenta cierto esviage con respecto al eje de la nave. Está bastante rehecha en su interior, por lo que desconocemos su estructura primitiva. Es de planta cuadrada, aunque tenía hasta la última reforma, un cuerpo superior octogonal.
Al exterior se decora con un paño de rombos y restos de cerámica, además de un friso de esquinillas.
No tenemos datos de su construcción inicial, aunque por su estructura la podemos fechar dentro de la segunda mitad del siglo XVI. En 1767 sabemos que se renovó totalmente la iglesia, con nuevas capillas, la bóveda de la nave, y se uniformaron los arcos con las capillas ya existentes.
TORRE DE LA IGLESIA DE SANTA MARÍA
Localidad cercana a Tarazona. De la iglesia parroquial nos interesa su torre, que es de planta octogonal. Al interior presenta una escalera de caracol circulando entre el machón central cilíndrico y el muro de la torre. Tiene abovedamiento de ladrillo helicoidal, y en sentido contrario a los peldaños, volando por superposición de hiladas.
El segundo cuerpo, obra de la segunda mitad del siglo XVI, está hueco totalmente.
Al exterior destaca por no tener contrafuertes en las esquinas. Se marcan las dos etapas constructivas. Un primer cuerpo que pudo ser realizado entre 1540 y 1550, que está decorado con pequeños cuadros, dientes de sierra y una faja de ladrillo a sardinel formando zig-zag, un primer cuerpo de campanas con vanos en arco de medio punto doblados y cegados, sobre el que se levanta el segundo, casi sin decoración, con una fila de dientes de sierra, y doble fila de vanos los primeros ciegos, en arco de medio punto doblados.
Es junto con la iglesia de los Fayos y Grisel los pocos ejemplos de mudéjar del siglo XVI, en la comarca de Tarazona, en una localidades de fuerte población morisca antes de la expulsión.
TORRE DE LA IGLESIA PARROQUIAL
La torre se encuentra separada unos metros del templo, y su uso actual es meramente civil. Se contrató en 1563 a Martín de Mitensa la obra de la iglesia, pudo o no intervenir en la torre, pues ésta se realizó en ladrillo, mientras que aquélla se levanto en piedra.
Tiene planta cuadrada, y al interior las escaleras a base de rampas suben a pesar de estar dividida en tres pisos. Al exterior el cuerpo cuadrado se divide por tres filas de dientes de sierra, que se corresponden con la estructura interna. Una faja de rombos culmina el cuerpo cuadrado de la torre, junto a dos vanos en arco de medio punto.
El cuerpo superior octogonal tiene escaso desarrollo, sin contrafuertes prismáticos en las esquinas y se decora con una fila de esquinillas sobre el se abre un arco de medio punto, con cerámica a los lados verde y blanca.
IGLESIA PARROQUIAL DEL SALVADOR
Villa de la provincia de Zaragoza junto al Jalón. Tiene muestras en su urbanismo de fuerte tradición musulmana, como callejones, y callizos con arcos y recovecos.
La iglesia tiene cabecera poligonal de cinco lados y se cubre con bóveda de crucería estrellada. La nave es una sola, que se divide en dos tramos, de proporciones casi cuadradas y se cubre con el mismo tipo de cubierta que el ábside. En un primer momento se planificó así de modesto, pero posteriormente se le añadieron capillas laterales, aunque es posible que al principio sí tuviera huecos para altar poco profundos.
Tiene coro alto a los pies, que se levanta sobre tres arcos de medio punto con el intradós de los mismos decorados con casetones y rosas.
La torre se encuentra a los pies, en el lado de la epístola, sin resaltar de la línea que le marca el resto de la fachada principal. Es de planta cuadrada y presenta machón central.
El cuerpo superior octogonal es posterior.
La fachada se decora en su parte alta con rombos y esquinillas, que se extiende hasta el contrafuerte. Destaca también el bonito juego de luces que produce su trabajado alero en ladrillo en disminución de su tamaño, para formar las ménsulas. En la torre también se concentra la decoración en el segundo cuerpo, y continúa exactamente con los mismos motivos decorativos que aquélla. Ya en el tercer cuerpo, se libera de la fachada y la decoración se distribuye con una fila de dientes de sierra, una banda de ladrillos en zig-zag, y un nuevo paño de rombos. La portada es un arco apuntado que encierra un tímpano con una imagen del Salvador en relieve.
Cronológicamente la iglesia se empezó a construir en la segunda mitad del siglo XVI, las capillas se abrieron a lo largo del siglo XVII, para terminar con la última reforma , el cuerpo superior de la torre, ya en el siglo XVIII.
IGLESIA PARROQUIAL DE SANTA MARÍA
Un documento dado a conocer por Manuel Abizanda Broto datado en 1514, el 17 de febrero, alude al hecho de que el maestro de obras Antón de Sariñena contrata la fábrica de un “crucero” o tramo de la nave de la iglesia con sus respectivas capillas laterales. ( Uno de los dos tramos que faltaban todavía por hacer y que se hallaba situado entre el tramo nuevo, ya realizado, correspondiente a la cabecera de la iglesia, y el campanar a los pies de la misma).
También Carmen Gómez Urdañez recoge este dato : “ En 1514 contrató una obra en la iglesia de Utebo, la última que conocemos de Antón”.
Cito estos documentos para tratar de dar cierta importancia al templo en sí, a la nave y las capillas conservadas de la obra del siglo XVI, que sistemáticamente son olvidadas ante la fuerza y monumentalidad de la torre, en contraposición con la humildad de la iglesia, tan propia por otro lado de los templos mudéjares de la ribera del Ebro levantados durante el siglo XVI. ( Monzalbarba, Torres de Berrellén, o Pinseque).
A principios de siglo se estaba reformando una iglesia preexistente, de élla conservamos tres tramos, dos de ellos con sus capillas laterales, habiéndose perdido en época barroca el resto junto con la cabecera. Se cubren con bóveda de crucería sencilla, al igual que las capillas. Destacan los óculos , cinco conservados, que se decoran con distintas labores en yeso, uno de ellos de plena estética musulmana.
La torre en su interior consta de dos cuerpos, el inferior de planta cuadrada, y el superior octogonal. El cuerpo bajo sigue la estructura de alminar almohade con machón central de la misma forma, con las escaleras formadas con la aproximación de hiladas del ladrillo. El paso de una planta a otra se realiza en su interior por medio de trompas de ángulo realizada en ladrillo. Conserva en un principio el machón central al que se le achaflanan las esquinas, para perderse completamente al llegar al cuerpo de campanas.
Al exterior la decoración es muy variada, y además de una abigarrada labor en ladrillo en relieve, se desmaterializa más toda la torre con la aplicación de cerámica. Frente a motivos ya renacentistas en las cornisas, aparecen muchos más mudéjares, como son rombos, arcos cruzados de antigua tradición, almenas escalonadas...
El cuerpo octogonal suaviza el cambio de planta con la colocación de torreoncillos en las esquinas, que reproducen la forma externa de la torre. Se remata con una abierta galería de arcos de medio punto, y los contrafuertes que suben por las esquinas de la torre se transforman en arbotantes, logrando una airosa fragilidad, que recuerda, como dicen varios autores, al rema de las torres góticas de las Cinco Villas.
Cronológicamente nos basamos como fecha de construcción de la torre en la inscripción que aparece en una faja de azulejos en la que puede leerse “izola maestre Alonso de Leznes acabose en año 1544”.
Esta torre de Utebo significa la contraposición a la Lonja de Zaragoza, cargada de renacimiento, e intentando huir de lo mudéjar. La oposición entre el patriciado urbano y la tradición islámica rural. Esta torre dará pie a otras muchas en distintas localidades durante el siglo XVI, de la que beberán unas su estructura externa de torre mixta, y otras muchas su decoración. Dignas hijas y sucesoras ante la muerte y desaparición de la palabra decorativa mudéjar serán torres posteriores como la de Ricla, Muniesa, Olalla, Monterde, Paniza, Mainar...
IGLESIA PARROQUIAL DE SAN BLAS
Lugar de la provincia de Zaragoza, junto a la sierra de Santa Cruz, muy cercano al río Jiloca. La iglesia parroquial es un edificio muy modesto, originariamente del siglo XIII, que sufrió una reforma sobre todo en su cubierta en el siglo XVI, y al que se le adosaron alguna capilla y se levantó una torre entre los siglo XVII y XVIII.
Se cubrí en su interior, con madera reforzada por arcos perpiaños apuntados, que fue sustituida por una bóveda de crucería estrellada bastante sencilla. Se decoran las claves con pequeñas labores en yeso con temas vegetales.
IGLESIA PARROQUIAL DE SAN NICOLÁS
Villa de la Provincia de Zaragoza al pie del monte Purburell, junto al río Ebro. La iglesia se edificó en ladrillo. Tiene cabecera poligonal de cinco lados, que se cubre con bóveda de crucería estrellada. La única nave del edificio se divide en dos tramos, y ambos cubiertos como en el presbiterio, aunque parece que la obra se realizó en distintas etapas dentro del siglo XVI, pues aunque la bóveda es de crucería estrellada difiere bastante entre la cabecera y la nave.
Las capillas, que tiene dos en el primer tramo y una en el segundo tramo de la nave, se intercomunican entre sí, dando la impresión de ser una iglesia de tres naves, aunque su apertura fue posterior ya en el siglo XVII. Se cubren todas ellas con bóveda de crucería estrellada Tiene coro alto a los pies elevado sobre un arco tendido, y su estructura inferior se cubre con bóveda de crucería estrellada.
La torre de planta cuadrada, se sitúa a los pies, lado de la epístola, y carece de machón central.
Al exterior la portada se abre por medio de un sencillo arco de medio punto doblado. Una galería de ventanas en arco de medio punto circunda toda la nave y la cabecera. La torre tiene un cuerpo alto, bastante desarrollado de planta octogonal del siglo XVII. La obra del siglo XVI es la parte correspondiente a la planta cuadrada, con un primer cuerpo casi liso con tan solo algunas filas de dientes de sierra. El segundo de los cuerpos de mayor tamaño que el anterior, alterna monótonamente paños de sebka con rombos y filas de dientes de sierra hasta el último tercio, que es donde aparece un vano, para la colocación de las campanas, abierto en arco de medio punto doblado.
La importancia de este monumento radica en su localización, siendo el ejemplo de iglesia mudéjar del siglo XVI más al oeste en la provincia de Zaragoza.
Tanto la estructura de la iglesia, sus bóvedas y los motivos decorativos, nos indican que se construyó en la segunda mitad del siglo XVI. La otra fecha que vemos repetida en varios escritos de 1679, se corresponde a obras de consolidación del mismo, comunicación de las capillas, último cuerpo de la torre, y recrecimiento de los contrafuertes como obras más importantes.
TORRE DE LA IGLESIA PARROQUIAL DE SAN JUAN BAUTISTA
De la iglesia parroquial de Velilla de Jiloca nos interesa su torre, que se conservó tras distintas modificaciones en el templo. Está situada en el lado de la epístola y a los pies de lo que fue el edificio mudéjar en su origen, arrancando sobre la fábrica del mismo.
Tiene planta cuadrada y machón central. Al exterior se divide en tres cuerpos . EL primero se ve decorado con un paño de crucecitas y encima una faja de dientes de sierra a tresbolillo. El segundo tiene un vano abierto en arco de medio punto, con esquinillas a ambos lados. El tercero presenta dos vanos en arco de medio punto, también escoltados con dientes de sierra.
Es un ejemplar tardío, que puede datarse en la segunda mitad del siglo XVI.
TORRE DE LA IGLESIA PARROQUIAL
La iglesia de Vera de Moncayo es un edificio gótico realizado en mampostería, al igual que el primer cuerpo de la torre, que es de planta cuadrada. El resto de élla se realizó en ladrillo, al igual que la parte superior de los muros y la cornisa.
Los cuerpos de la torre en ladrillo tienen planta octogonal,,y se articula toda ella con las clásicas cornisas , vanos en arco de medio punto, y pilastras prismáticas matando las esquinas.
La parte superior del muro de la iglesia, representa más que la torre la concesión al estilo mudéjar, ya que antes de llegar al alero se realizó una faja de dientes de sierra a tresbolillo, además de otra en cerámica en verde y blanco formando un zig-zag a lo largo de toda la fachada.
Toda esta obra la podemos fechar en las últimas décadas del siglo XVI.
TORRE DE LA IGLESIA PARROQUIAL DE SAN GREGORIO
De la iglesia parroquial de Villamayor nos interesa solamente la torre como obra del siglo XVI, pues aquélla parece obra del siglo XV, muy restaurada y deformada por la reinterpretación del arquitecto restaurador. La torre se levantaba en la cabecera del templo, pasando tras la restauración a los pies, ya que se reorientó la iglesia, y ahora el presbiterio ocupa el espacio reservado para un coro bajo.
En cuanto a su estructura interior la torre presenta primero una planta cuadrada, sobre la que se levanta otro cuerpo octogonal , por medio de trompas de ángulo. Impresiona su interior al estar completamente hueca. Las escaleras como en otras torres, Minar o Moyuela por ejemplo, parecen ser obra posterior.
Al describir el exterior sería muy farragoso la descripción de todos los motivos decorativos que cubren todo el espacio libre, como en una huída del vacío, van a ser reiterativos igual que en todo el siglo XVI, donde las cruces de múltiples brazos o rombos se repiten hasta la saciedad. Destaca en el cuerpo cuadrado un enorme paño de sebka con exágonos que encierran una cruz con triple nudo. El paso de este cuerpo al octogonal se suaviza con la colocación de torreoncillos en las esquinas, que repiten la estructura exterior de la torre.
El cuerpo octogonal se articula con pilastras en las esquinas, cornisas, bandas de cerámica, y vanos en arco de medio punto doblados. Cada uno de los tres cuerpos disminuyen en su anchura, dando el ritmo ascendente propio del mudéjar.
El remate que presenta en la actualidad la torre es obra de la restauración de Lorenzo Moclús Ramírez en 1973.
La torre es el remate de la obra de una iglesia , que comenzó a levantarse hacia 1425, y se culminó a mediados del siglo XVI.
ERMITA DE NUESTRA SEÑORA DEL PUEYO
Manuel Abizanda pudo documentar que Antonio de Leznes contrató la fábrica de un “crucero”, es decir un tramo de la nave, con sus correspondientes capillas, dos por cada lado, el día 14 de marzo de 1507. Eran obra de ampliación de lo ya existente, pues en 1425 se utilizaba el edificio para el culto en lugar de la iglesia de San Gregorio que se encontraba en obras. A partir de la culminación de estas obras comenzarían las de la ermita a partir de 1507.
La ermita tiene planta plana, y se cubre con bóveda de crucería sencilla. La nave se divide en cuatro tramos, cubiertos como el presbiterio. Las capillas laterales, una por cada tramo se cubren con cañón transversal, salvo la tercera del lado de la epístola, que es de mayor profundidad, y lo hace por medio de crucería sencilla.
Encima de las capillas del primer tramo continua el triforio que arrancaba desde la cabecera.
La torre tiene planta cuadrada, y está situada junto al acceso lateral de la ermita. Está hueca, con la escaleras a base de tramos adosadas al muro de la misma.
Lo más representativo de este conjunto es el claustro-pórtico, que abraza al templo dejándolo en su interior. Se conservan del siglo XVI seis tramos. Todos ellos se cubren con bóveda de arista, que arranca de ménsulas decoradas con temas vegetales. El tramo central presenta una portada mudéjar en yeso, con arco carpanel, sobre el que se voltea otro, dejando un tímpano libre para la colocación de una hornacina. Las pilastras se molduran, y los capiteles se decoran con temas vegetales.
Al exterior el conjunto monumental es bastante sencillo, del destaca solamente en la torre su decoración con filas de dientes de sierra.
Toda la iglesia en su interior se encuentra decorada con pinturas barrocas del siglo XVIII, como las tenía la parroquia, ocultando las posibles del siglo XVI.
TORRE DE LA ANTIGUA IGLESIA DEL SALVADOR
Del primitivo templo solo conservamos la torre, separa del actual, que se debió construir en perpendicular sobre aquél.
Su planta es casi cuadrada, y al interior carece de machón central. Al exterior se divide en tres cuerpos. El primero casi liso termina con una fila de dientes de sierra. El segundo tiene un paño de sebka con rombos, y sobre éste se abren dos vanos en arco de medio punto. En el tercer cuerpo vuelven a aparecer los vanos en arco de medio punto.
TORRE DE LA IGLESIA PARROQUIAL DE NUESTRA SEÑORA DE LOS ÁNGELES
La iglesia se levanta en piedra sillar de buenas proporciones y talla, reservando el uso del ladrillo para la torre, y el hastial de los pies. Donde destaca la galería de ventanas en arco de medio punto en su parte alta.
Es un curioso caso de torre mudéjar del siglo XVI, ya que en realidad está formada por dos, como ocurre en el Villar de los Navarros. La torre principal tiene planta ligeramente rectangular, y en su interior se divide en pisos que se cubren con bóveda de cañón, siendo seis las estancias superpuestas. Recuerda a las torres de Romanos o Longares, y algo parecido en el siglo XVI a la de Villarreal. Junto a esta torre principal se adosa la otra, que es de planta cuadrada y se construyó en sillar y mampostería. Al interior tiene la caja de escaleras con machón central cuadrado. Por esta torre se llega hasta la cuarta planta de la otra torre.
Al exterior la principal presenta escasos motivos decorativos. Sólo aparecen filas de dientes de sierra. La segunda torre aprovechó de alguna construcción anterior unos vanos gemelos en piedra de época románica y los colocó en su parte superior.
La torre como la iglesia es una obra realizada a finales del siglo XVI.
IGLESIA DE NUESTRA SEÑORA DE LA HUERTA.
La iglesia del despoblado de Villanueva de Jalón se construyó en sillarejo, reservando el uso del ladrillo para la torre. Tiene la cabecera plana y se cubre con bóveda de cañón apuntado, realizado a base de cañizo y argamasa toscamente.
La nave consta de tres tramos que se cubrían igual que la cabecera. Esta cubierta se realizó en las reformas de 1648, pues originariamente es lógico pensar que se cubriría con madera reforzada por arcos perpiaños.
Tiene dos capillas, que son obras posteriores que se decoran en su bóveda con motivos de lazo realizados en yeso en época barroca. La torre se levantó en la cabecera como en las iglesias de Mara o de Orera. Su parte baja está ocupada por la sacristía, y las escaleras arrancan del exterior adosadas a la torre hasta acceder al segundo cuerpo.
Al exterior destaca su portada abierta sencillamente con un arco de medio punto. Conserva curiosamente el esgrafiado original simulando piedra sillar. La torre, que es de pequeñas dimensiones, tiene tres cuerpos. El primero liso completamente, el segundo se decora con una faja de lazo en ladrillo entrecruzado y sobre él rombos. El tercero es el campanario con un arco de medio punto.
La iglesia se construyó a finales del siglo XVI, ya al límite con el siglo siguiente, pues en 1600se enterró el primer cura párroco. Las capillas se realizaron entre 1684 y 1721, al igual que la nueva bóveda, antes nombrada.
En el archivo parroquial se conserva un bonito dato sobre la historia de Villanueva de Jalón que dice lo siguiente: “Se previene a los rectores de Villanueba que en ningun tiempo permitan ni consientan que el lugar de Villanueba se mude a otro parage por aventajados y partidos que los señores hagan porque sera la total ruina y perdiÇion de los vecinos como se ha experimentado y experimenta en haver mudado el lugar de Chodes al que oi es Villarredonda.”
AMPLIACIÓN DE LA IGLESIA DE SAN PEDRO
A partir de la iglesia de las primeras décadas del siglo XV, se amplió con un nuevo tramo y una nueva cabecera en el siglo XVI.
El nuevo ábside es poligonal de cinco lados, y se cubre con bóveda de crucería estrellada. Se ilumina con ventanas en arco de medio punto con derrame interno y decoradas a candelieri.
El tramo del siglo XVI, se cubre con el mismo tipo de bóveda que la cabecera.
Al exterior de la ampliación llevada a cabo durante el siglo XVI destaca la galería de ventanas, que sirven como función principal de saneamiento de las bóvedas, evitando que el peso del tejado caiga directamente sobre éllas.
Por la estructura y complicación de las nervaduras de las bóvedas, podemos fechar esta reforma en la segunda mitad del siglo XVI.
AMPLIACIONES EN LA IGLESIA DE SAN PEDRO
Es probable que a finales del siglo XV, y al principios del XVI se realizasen en esta iglesia una ampliación, dotándole de capillas laterales, dos por cada tramo de la nave. Se cubre con crucería sencilla, excepto tres que han sido modificadas posteriormente.
En el último tramo se abrió una portada, típico acceso al cementerio, como en otros casos, por ejemplo en San Martín del Río. Nos recuerda esta portada a la que aparece en Paniza, con un arco de medio punto enmarcado por pilastras, y remada con un entablamento, y un frontón curvo de ladrillo en relieve.
IGLESIA DE SANTA MARÍA
La iglesia parece ser obra anterior, de los siglo XIV o XV. En el siglo siguiente se realizó una capilla que se cubre con bóveda de crucería estrellada, y se levantó el segundo cuerpo de la torre.
Las escaleras en su interior parece que se realizaron en el siglo XVI todas ellas, y con machón central.
Al exterior es muy sencilla y presentan un vano en arco de medio punto, y a ambos lados una fila de dientes de sierra.
RESTOS EN SANTA ENGRACIA
Del grandioso conjunto que formaba el Convento de Santa Engracia, edificado durante el reinado de Carlos I, conservamos a parte de la portada plateresca, un pequeño trozo en la torre que da a la calle de don Hernando de Aragón.
La torre sería de las denominadas mixtas, pero conservamos sólo parte del cuerpo cuadrado enmarcado en las pilastras de la nueva construcción tras la guerra de la Independencia. Se decoró con dientes de sierra, rombos, y arcos entrecruzados. En el interior de estos arcos se aplicó cerámica al estilo de la torre de Utebo.
CIMBORIO DE LA SEO
El actual cimborrio de La Seo es el tercero que tuvo en su historia, sustituyendo al que se realizó por orden de Benedicto XIII, y al de Don Lope de Luna.
Se llevó a cabo durante los años de 1505 a 1520, con la posible intervención en él de Enrique Egas. Además intervinieron Juan Botero, Antón de Sariñena, Maestre Gil, Maestre Gombau, Juce de Gali, Xamar, Bray Monferriz, y Maestre Arramí.
En su estructura interna se pasa de planta rectangular al octógono por medio de trompas y a partir de esta forma se voltean cuatro parejas de nervios, dos a dos, que al cruzarse entre sí dejan el espacio central con otro octógono, del que de cada lado sale una punta de estrella.
Sigue esta distribución la tradición musulmana de las cúpulas de la Mezquita de Córdoba de Al-Hakan II, y que luego veremos en las catedrales de Tarazona y Teruel.
En el centro del segundo de los octógonos se levanta la linterna, que se cubre con crucería estrellada. La decoración interior adopta ya las nuevas tendencias del renacimiento y fue realizada entre 1520 y 1521con la participación de Antón Redondo, Çalema Refacón, Esteban Alegre, Pedro Laguardia, Juan Navarro, y Juan Jamorro, y el dorado de las claves muy movidas como soles giratorios, del mismo tipo que encontramos en la iglesia de Encinacorba, realizadas por Tomás Moguer, Maestre Miguel, Tomás Roquer, y Antonio Roquer.
Al exterior se distribuye en dos volúmenes con gruesos contrafuertes, donde destaca para dar una imagen más desmaterializadora el segundo cuerpo con la apertura de vanos con los arcos conopiales. Son escasos los motivos decorativos que se aplican en este cimborrio, resumiéndose todos ellos a unos dientes de sierra en los contrafuertes, y a una faja de rombos sobre la línea de ventanas del primer volumen.
TORRE DE LA IGLESIA PARROQUIAL
Junto a la iglesia parroquial se conservan restos de un recinto amurallado y un torreón, formaría así un conjunto de castillo e iglesia como en Encinacorba por ejemplo. El actual templo es barroco, pero del anterior se conservó la torre.
Ésta por su aspecto exterior como por su estructura interna presenta un aspecto defensivo. Su interior está más cerca de las torres cristianas, que a las musulmanas, por la colocación de sus escaleras.
Se distribuye en dos plantas interiores, a los que se accede por una escalera adosada al exterior de la misma hasta que se gana la altura del coro, y al segundo piso por unos tramos de escalera excavados en el muro de la torre, como en Encinacorba. Sobre los tramos de escalera se articula su cubrición con la colocación de arquitos que descienden al mismo ritmo que los peldaños, y nos recuerdan a las escaleras de torreones de castillos, como el de Mesones de Isuela, por ejemplo.
Cada piso se cubre igual, con una bóveda de crucería sencilla realizada en ladrillo.
Al exterior la parte correspondiente al siglo XVI es casi lisa, con solo la decoración en ladrillo de filas de dientes de sierra, los vanos en arco de medio punto, y entre ellos unos rombos logrados con la colocación del ladrillo a sardinel.
La torre la podemos fechar por su semejanzas con la de Encinacorba en el primer tercio del siglo XVI. La ampliación de la misma y la iglesia nueva levantada sobre la anterior es de 1686.
IGLESIA DE SANTA MARIA. TORRE
De la iglesia de Castejón de Valdejasa nos interesa como obra mudéjar del siglo XVI, la torre. Aunque se comenzó en un primer cuerpo en piedra sillería, como el resto del templo, se reservó el uso del ladrillo para la construcción del cuerpo campanario.
La decoración va a ser la típica del siglo, con una faja de ventanas pequeñas en arco de medio punto cegadas, otra con dientes de sierra a tresbolillo, y otra con rombos. Además un gran vano en arco de medio punto, que se ve escoltado por los mismos motivos decorativos.
TORRE DE LA IGLESIA PARROQUIAL
De la iglesia de Villafeliche nos interesa como obra mudéjar realizada en el siglo XVI, su torre, que se conservó del primitivo templo. Es de las que denominamos de tipo mixto, ya que sobre un cuerpo de planta cuadrada se levanta otro octogonal.
Su estructura exterior es sencilla, así como la decoración en ladrillo en relieve, con la que se decoró la torre. Carece de los típicos torreoncillos que suavizan el paso del cuerpo cuadrado al octogonal. Se ve recorrido el cuerpo inferior con varias filas de dientes de sierra, y una faja en la parte superior de cerámica. El cuerpo campanario, de planta octogonal, se articula con contrafuertes prismáticos, que matan las esquinas y que se desmaterializan con la colocación de dientes de sierra o esquinillas, y con cornisas, entre unas aparece otra faja de cerámica, y vanos en arco de medio punto.
El último pequeño cuerpo y el chapitel son obra posterior, posiblemente de cuando se reedificó la iglesia, ya en estilo barroco.
ÍNDICE DE LOCALIDADES POR SU COMARCA
CINCO VILLAS
Castejón de Valdejasa
Tauste
HOYA DE HUESCA
Nueno
Montmesa
CINCA MEDIO
Monzón
LA LITERA
Alcampell
MONEGROS
Alcubierre
Poleñino
Torralba de Aragón
SOMONTANO DEL MONCAYO
Los Fayos
Grisel
Tarazona
Torrellas
Vera de Moncayo
CAMPO DE BORJA
Ambel
Agón
Bisimbre
Borja
Bulbuente
Fuendejalón
Pozuelo de Aragón
Tabuenca
Gañarul
ARANDA
Aranda de Moncayo
Calcena
Mesones de Isuela
Tierga
Trasobares
RIBERA ALTA DEL EBRO
Alagón
Bárboles
Grisén
Pinseque
Pradilla de Ebro
Torres de Berrellén
JALÓN MEDIO-VALDEJALÓN
La Almunia de Doña Godina
Lumpiaque
La Muela
Ricla
Rueda de Jalón
Urrea de Jalón
ZARAGOZA
Zaragoza
Fuentes de Ebro
Leciñena
Mediana
Mozota
Nuez
Osera
Pastriz
Perdiguera
Peñaflor
Villamayor
La Puebla de Alfindén
San Mateo de Gállego
Rodén
Utebo
Monzalbarba
Villanueva de Gállego
RIBERA BAJA DEL EBRO
Alforque
Pina de Ebro
Quinto de Ebro
Velilla de Ebro
CALATAYUD
Calatayud
Aniñón
Belmonte de Gracián
Fuentes de Jiloca
Maluenda
Mara
Monterde
Montón
Morata de Jiloca
Orera
Paracuellos de Jiloca
Saviñán
Velilla de Jiloca
Villafeliche
Villarroya de la Sierra
La Vilueña
Villanueva de Jalón
CAMPO DE CARIÑENA
Aguilón
Encinacorba
Mezalocha
Muel
Paniza
Villanueva de Huerva
CAMPO DE BELCHITE
Almonacid de la Cuba
Azuara
Belchite
Lagata
Lécera
Moyuela
BAJO MARTÍN
Albalate del arzobispo
Hijar
CAMPO DE DAROCA
Herrera de los Navarros
Luesma
Mainar
Orcajo
Val de San Martín
Villarreal de Huerva
Villar de los Navarros
CALAMOCHA
Báguena
San Martín del Río
Olalla
Navarrete
CUENCAS MINERAS
Muniesa
TERUEL
Teruel
Peralejos de Alfambra
Cascante
Cubla
Corbalán
Celadas
ALBARRACÍN
Albarracín
Jabaloyas